Acerca  |   Glosario  |   Biografías  |   Textos  |   Mapas   |   Estadísticas  |   Imágenes  |   Cronología  |   Actividades  |   Enlaces  


Nacionalización del canal de Suez  26 de julio de 1956


Gamar Abdel Nasser

 


CONTACTA


Textos
Inicios del siglo XX | Primera Guerra Mundial | Entreguerras 1919-1939 | Segunda Guerra Mundial | La Guerra Fría | El Fin de la Guerra Fría


Ciudadanos:

Hoy empezamos el quinto año de la revolución. Hemos pasado cuatro años de lucha. Hemos estado luchando para desembarazarnos de los restos del pasado, del imperialismo y del despotismo, de los restos de la ocupación extranjera y del despotismo interior,

Hoy, al recibir el quinto año de la revolución somos más fuertes que nunca y nuestra voluntad es cada vez más fuerte. Hemos luchado y hemos triunfado. No con tamos más que con nosotros mismos y lo hacemos con voluntad, fuerza y potencia para la realización de objetivos proclamados por la revolución por cuyo triunfo lucharon ya nuestros padres y se sacrificaron nuestro hijos. Luchamos y sentimos que triunfaremos, siempre para consolidar nuestros principios de dignidad de libertad y de grandeza, a fin de establecer un Estado independiente, de una independencia verdadera, tanto política como económica.

Mirando hacia el futuro, nos damos perfecta cuenta de que nuestra lucha no ha terminado. En efecto no resulta fácil edificar nuestra potencia en medio de los objetivos imperialistas y de los complots internacionales. No resulta fácil llevar a cabo nuestra independencia política y económica sin que la lucha prosiga. Tenemos ante nosotros una larga perspectiva de combates, si es que queremos vivir dignamente.

Hoy tenemos la ocasión de sentar las bases de la dignidad y de la libertad y en el futuro nuestro objetivo será consolidar estas bases y hacerlas todavía más fuertes y más sólidas.

El imperialismo ha intentado, por todos los medios posibles, atentar contra nuestro nacionalismo árabe. Ha intentado dispersarnos y sepamos y por eso ha creado el Estado de Israel, obra del imperialismo.

No hemos olvidado la independencia económica porque estamos firmemente convencidos de que es un hecho que la independencia política no puede realizarse más que por la vía de la independencia económica.

Es por eso que hemos prestado toda nuestra atención a la producción y a su desarrollo, contando únicamente con nosotros mismos y con nuestros propios medios. Hemos conseguido aumentar la renta nacional en una proporción del 16% en dos años, de 1952 a 1954, y durante Tos otros dos años, de 1954 a 1956, el aumento de la renta nacional continuaba en la misma proporción. -

Después de las fiestas de la Evacuación, yo he dicho que Egipto olvida el pasado y tenderá la mano a cuantos sean pacíficos con el y que será hostil a los que lo sean con él. Yo he proclamado también que la política de Egipto ha salido del corazón mismo de Egipto, no de Londres o de Washington o de otro sitio cualquiera. Yo he dicho también que nosotros estábamos del todo dispuestos a cooperar con quien sea, a condición de que ello no redunde en perjuicio de Egipto y de sus intereses.

Hoy voy a decíroslo todo sobre las negociaciones. Desde 1952 y después del éxito de la revolución, Inglaterra y América empezaron a establecer contactos con nosotros y nos pidieron que nos aliáramos a ellas y nosotros hemos respondido siempre que nosotros no podríamos jamás formar parte de un pacto que no agrupase a todos los Estados árabes (...)

En el caso del Pacto de Bagdad, no han conseguido la adhesión de ningún país árabe, porque en este caso también ha triunfado el nacionalismo árabe.

La lucha está por todas partes en todo el mundo árabe. Lucha contra el imperialismo que ayuda a Francia en el Africa del Norte. América y todos los países del Pacto Atlántico han olvidado los principios que proclamaron al principio y movilizan todas sus fuerzas para combatir a los argelinos. Pero ahí también triunfa el nacionalismo árabe.

Estas luchas en Jordania, Siria, Sudán, Argelia y en todas partes de los países árabes, nosotros no podemos decir que no nos conciernen porque todos nosotros, los países árabes, estamos vinculados íntimamente unos a otros y no aceptaremos jamás que tengamos que ir tras las potencias extranjeras, que recibamos instrucciones de tal o cual potencia (...)

Nosotros volveremos a tomar todos nuestros derechos, porque todos esos fondos son los nuestros y este canal es propiedad de Egipto. La Compañía es una Sociedad Anónima egipcia y el canal fue excavado por 120.000 egipcios que murieron durante la ejecución de los trabajos.

La Sociedad del Canal de Suez, con sede en París, no es más que la tapadera de una pura explotación. Eugene Black vino a Egipto con la misma intención que Lesseps.

Nosotros construiremos una alta presa y obtendremos todos los derechos que habíamos perdido. Nosotros mantendremos nuestras aspiraciones y nuestros deseos. Los treinta y cinco millones de libras que cobra la Compañía, nosotros los cogeremos en interés de Egipto.

Gamar Abdel Nasser