Acerca  |   Glosario  |   Biografías  |   Textos  |   Mapas   |   Estadísticas  |   Imágenes  |   Cronología  |   Actividades  |   Enlaces  


Invitación americano-soviética a la Conferencia de Paz sobre Oriente Medio en Madrid


 George Bush padre y Gorbachov,
los dos líderes que convocaron la Conferencia

 


CONTACTA


Textos
Inicios del siglo XX | Primera Guerra Mundial | Entreguerras 1919-1939 | Segunda Guerra Mundial | La Guerra Fría | El Fin de la Guerra Fría


 

Tras amplias consultas con Estados árabes, Israel y los palestinos, Estados Unidos y la Unión Soviética creen que existe una oportunidad histórica para hacer avañ zar las perspectivas para una genuina paz en toda la región. Estados Unidos y la Unión Soviética están dispuestos a ayudar a las partes a conseguir un acuerdo justo, amplio y duradero mediante negociaciones directas en dos ámbitos, entre Israel y los Estados árabes y entre Israel y los palestinos, basadas en las Resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad de la ONU. El objetivo de este proceso es una auténtica paz.

A este fin, el presidente de EE UU y el presidente de la URSS le invitan a una conferencia de paz, bajo el patrocinio de ambos países, seguida de forma inmediata de negociaciones directas. La conferencia se reunirá en Madrid el 30 de octubre de 1991.

El presidente Bush y el presidente Gorbachov solicitan su aceptación de la invitación no más tarde de las 10:00 horas, hora de Washington del 23 de octubre de 1991 para asegurar la organización correcta y la preparación de la conferencia. Las negociaciones bilaterales directas comenzarán cuatro días después de la apertura de la conferencia. Aquellas partes que deseen participar en negociaciones multilaterales se reunirán dos semanas después de la apertura de la conferencia para organizar esas negociaciones.

Los copatrocinadores creen que dichas negociaciones deberán centrarse en di versos asuntos regionales como control de armamentos y seguridad regional, agua, asuntos de refugiados, medio ambiente, desarrollo económico y otros asuntos de interés mutuo. Los copatrocinadores presidirán la conferencia que se desarrollará a nivel ministerial. Los Gobiernos invitados incluyen a Israel, Siria, Líbano y Jordania. Los palestinos serán invitados y acudirán como parte de una delegación jordano-palestina. Egipto será invitado a la Conferencia como participante. La Comunidad Europea, será también participante, junto con Estados Unidos y la Unión Soviética y será representada por su presidencia. Se invita al Consejo de Cooperación del Golfo a que envíe a su secretario general como observador y se invitará a los países miembros del CCG a participar en organizar las negociaciones de asuntos multilaterales. Se invitará así mismo a las Naciones Unidas para que envíe un observador, representando al secretario general.

La conferencia no tendrá poder para imponer soluciones a las partes o vetar acuerdos alcanzados por ellos. No tendrá autoridad para tomar decisiones por las partes ni capacidad para votar sobre cuestiones o resultados. La Conferencia sólo podrá volverse a reunir con el consentimiento de todas las partes.

Con respecto a las negociaciones entre Israel y los palestinos que forman parte de la delegación jordano-palestina, las negociaciones se desarrollarán por fases empe zando por conversaciones sobre acuerdos para un autogobierno provisional interior. Estas conversaciones se llevarán a cabo con el objetivo de alcanzar un acuerdo en el plazo de un año. Los acuerdos sobre un autogobierno provisional durarán cinco años y al tercer año de este período de autogobierno provisional comenzarán negociaciones para una situación permanente. Estas negociaciones sobre la situación permanente, y las negociaciones entre Israel y los países árabes, tendrán lugar sobre la bases de las resoluciones 242 y 338.

Se entiende que los copatrocinadores procurarán que este proceso tenga éxito Es su intención que se reúna la Conferencia y las negociaciones con aquellas partes que quieran acudir.

Los copatrocinadores creen que este proceso ofrece la posibilidad de acabar con décadas de enfrentamiento y conflicto y la esperanza de una paz duradera por ello los copatrocinadores esperan que las partes entrarán en estas negociaciones con un espíritu de buena voluntad y respeto mutuo. En este sentido, el proceso de paz puede empezar a romper las sospechas mutuas y la desconfianza que perpetua el conflicto y permita a las partes comenzar a resolver sus diferencias. De hecho, solo a través de dicho proceso puede conseguirse la paz y la reconciliación entre los Estados árabes, Israel y los palestinos. Y sólo a través de este proceso podrán los pueblos de Oriente Próximo alcanzar la paz y la seguridad que tanto merecen.

18 de octubre de 1991