El 5 de junio de 1967, Israel ha desencadenado operaciones militares contra la
República Arabe Unida, cometiendo, de este modo, una agresión. Las Fuerzas
Armadas de la R.A.U. están combatiendo contra tropas israelíes que han
invadido el territorio de este Estado. Carros de combate, artillería y
aviación toman parte en las hostilidades por ambas partes.
La R.A. de Siria se ha
alineado al lado de la R.A.U. y aporta el concurso de sus Fuerzas Armadas para
responder a la agresión.
Jordania ha declarado que se
encuentra en estado de guerra con Israel y que contribuirá con su apoyo
militar a la R.A.U., poniendo a su disposición sus Fuerzas Armadas y todos sus
recursos (...)
El gobierno de Israel,
habiendo desencadenado la agresión contra los Estados árabes vecinos, ha
atropellado el estatuto de la ONU y las normas más elementales del derecho
internacional (...)
El gobierno de Israel sabe
que es posible evitar la guerra. Es precisamente a esto a lo que apelaban la
Unión Soviética y otros estados amantes de la p Y, sin embargo, ha escogido el
camino de la guerra. No cabe duda que la aventura emprendida por Israel se
volverá, ante todo, contra él mismo.
La URSS fiel a su política
de asistencia a los pueblos víctimas de agresión, ayuda a los estados que se
han liberado del yugo colonial; declara su firme apoyo a los gobiernos y a los
pueblos de la R.A.U., Siria, Irak, Argelia, Jordania y otros Estados árabes, y
manifiesta su convicción en el éxito de su justa lucha por la independencia y
los derechos soberanos.
Condenando la agresión
cometida por Israel, el gobierno de la URSS exige del gobierno de Israel, como
primera medida urgente para liquidar el conflicto militar, que ponga fin
inmediatamente y sin condiciones a las operaciones militares contra la R.A.U.,
Siria, Jordania y otros países árabes y que retire sus tropas más allá de la
línea de armisticio.
El gobierno soviético
manifiesta la esperanza de que los gobiernos de otros Estados, y entre ellos
las grandes potencias, harán por su parte todo lo que esté en sus manos para
detener el conflicto militar en Próximo Oriente y restaurar la paz.
La Organización de Naciones
Unidas debe desempeñar su primer deber: condenar las acciones de Israel y
tomar rápidamente las medidas necesarias para el restablecimiento de la paz en
Próximo Oriente.
El gobierno soviético se
reserva el derecho de tomar las medidas indispensables que pudieran ser
dictadas por la situación.