"¡Camisas negras de la revolución! ¡Hombres y mujeres de toda
Italia! ¡Italianos, habitantes de todas las regiones del mundo, más allá de
las montañas y los océanos! ¡Escuchad!
Una hora solemne en la historia de la patria está a punto de sonar. Veinte
millones de italianos están en estos momentos reunidos en las plazas de
Italia. Es la más grande manifestación de toda la historia del género humano.
Veinte millones de italianos, pero un único corazón, una única voluntad, una
sola decisión. Esta manifestación demuestra que la identidad de Italia y el
fascismo es perfecta, absoluta e inalterable. Sólo cerebros reblandecidos en
ilusiones pueriles o aturdidos por la profunda de las ignorancias pueden
pensar lo contrario, porque ignoran lo que es la Italia fascista de 1935.
En la Sociedad de Naciones, en vez de reconocer el justo derecho de Italia, se
atreven a hablar de sanciones. (...) Hasta que no se demuestre lo contrario,
me niego a creer que el pueblo de Gran Bretaña, el verdadero, quiera verter su
sangre y empujar a Europa por la vía de la catástrofe, por defender a un país
africano, universalmente reconocido como bárbaro e indigno de figurar entre
los pueblos civilizados.
Sin embargo, no podemos fingir ignorar las eventualidades del mañana. A las
sanciones económicas, nosotros responderemos con nuestra disciplina, con
nuestra sobriedad, con nuestro espíritu de sacrificio."
Discurso de Mussolini difundido por radio el 2 de octubre
de 1935