"Tomo acta de las palabras y de las excelentes intenciones del
Presidente Wilson. Él elimina el sentimiento y el recuerdo: es ahí donde tengo
una observación que hacer respecto a lo que acaba de decir. El presidente de
EE.UU. desconoce el fondo de la naturaleza humana. El hecho de la guerra no
puede ser olvidado. América no ha visto esta guerra de cerca durante los tres
primeros años; nosotros, durante ese tiempo, perdimos un millón y medio de
hombres. No nos queda mano de obra. Nuestros amigos ingleses, que han perdido
menos que nosotros, pero lo bastante para haber también sufrido mucho, me
comprenderán.
Las pruebas que hemos debido pasar han creado
un sentimiento profundo sobre las reparaciones que nos son debidas; y no se
trata sólo de reparaciones materiales: la necesidad de reparaciones morales no
es menos fuerte (...)
Buscáis hacer justicia a los alemanes. No
penséis que ellos nos van a perdonar, buscarán la ocasión de la revancha, nada
destruirá la rabia de aquellos que han querido establecer su dominación en el
mundo y que se han creído tan cerca de conseguirlo."
El jefe de gobierno francés, Georges Clemenceau,
dirigiéndose al Consejo de los 4