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Una reacción occidental ante la construcción del Muro de Berlín
13 de agosto de 1961


Check Point Charlie en 1961

 


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La Embajada francesa presenta sus respetos al Ministerio de Asuntos Exteriores y, siguiendo instrucciones de su gobierno, tiene el honor de llamar la atención al gobierno de la URSS sobre lo siguiente: el día 13 de agosto, las autoridades de Alemania Oriental pusieron en vigor vanas medidas para la regulación del tráfico en los límites de los sectores occidentales y del sector soviético de la ciudad de Berlín. Tales medidas han tenido el efecto de restringir, en una proporción cercana a la prohibición completa, el paso del sector soviético a los sectores occidentales de la ciudad. Estas medidas han sido acompañadas por el cierre efectivo de la línea de demarcación de intersector mediante un amplio despliegue de fuerzas y policía y destacamentos militares llevados al territorio de Berlín con este propósito.

Esto constituye una flagrante y especialmente grave violación del estatuto cuatripartito de Berlín. La libertad de movimientos con respecto a Berlín fue reafirmada y garantizada por el acuerdo de las cuatro potencias en Nueva York el 4 de mayo de 1949, y por la decisión tomada en París el 20 de junio de 1949, por el Consejo de Asuntos Exteriores de las cuatro potencias.

Estos textos internacionales continúan en vigor y obligan al gobierno soviético. El gobierno francés no ha estado de acuerdo en que pueden ser impuestas restricciones a la libertad de movimientos dentro de la ciudad. La línea de demarcación entre el sector soviético y los sectores occidentales de Berlín no es una frontera de Estado. El gobierno francés considera ilegales las medidas tomadas por las autoridades de la Alemania Oriental. Recuerda que no acepta la declaración según la cual el sector so viético de Berlín forma parte de la República Democrática Alemana y que Berlín está en su territorio. Tal declaración es, en sí, una violación del acuerdo solemnemente concluido sobre las zonas de ocupación en Alemania y sobre la administración del Gran Berlín. Además, el gobierno francés no puede reconocer el derecho de las autoridades alemanas orientales a enviar sus fuerzas armadas al sector soviético de Berlín.

Por propia confesión de las autoridades de la Alemania Oriental, las medidas que acaban de ser tomadas están motivadas por el hecho de que un creciente número de habitantes de la Alemania del Este quieren abandonar este territorio. Las razones de este éxodo son conocidas: se trata de las dificultades internas de la Alemania Oriental.

A juzgar por los términos de la declaración conjunta de las potencias del Pacto de Varsovia, publicada el 13 de agosto, las medidas en cuestión fueron recomendadas a las autoridades alemanas orientales por estas potencias. El gobierno francés ha ce notar que las potencias que se asociaron con la URSS en la firma del Pacto de Varsovia son las que intervinieron en un terreno en el cual no tienen competencia de ningún género.

Hay razones para creer que esta declaración indica que las medidas tomadas por las autoridades alemanas orientales han sido adoptadas «en interés del propio pueblo alemán». Es difícil encontrar alguna base para tal declaración o para entender por qué es competencia de las potencias del Pacto de Varsovia decidir dónde radica el interés del pueblo alemán. Es evidente que los alemanes, y en particular aquellos cuya libertad de movimientos es impedida por la fuerza, no son de tal opinión. Una prueba de esto sería dada con total claridad si los alemanes pudieran ejercitar libre mente su elección y si el principio de autodeterminación fuese aplicado igualmente al sector soviético de Berlín y a la Alemania Oriental.

El gobierno francés protesta enérgicamente contra las medidas arriba menciona das, de las cuales sólo puede ser responsable el gobierno soviético. El gobierno francés pide al gobierno soviético que ponga fin a estas medidas ilegales y llama su atención al hecho de que esta modificación unilateral del estatuto de Berlín sólo puede aumentar la tensión existente y emperorarla.