"Alemania debe protestar ante la intención de Francia por apropiarse de
Marruecos no solo por razones materiales, sino sobre todo para salvaguardar su
prestigio. La posición a esgrimir al respecto sería la siguiente: la absorción
abiertamente premeditada de Marruecos por Francia pone fin a la libre
competencia extranjera y origina, por tanto, a los intereses de las terceras
Potencias, y en particular de Alemania, un grave perjuicio ahora y en el
futuro. Durante mucho tiempo creímos que Francia buscaría un acuerdo con las
Potencias interesadas. Sin embargo, no ha sido así, al menos por lo que a
Alemania se refiere.
En consecuencia, el Gobierno alemán se ve obligado a asumir, por su propia
iniciativa, la defensa de los intereses alemanes que nuestro Soberano resumió
ante el Rey de España de esta manera: “Nosotros reclamamos la libertad de
comercio y de tráfico en Marruecos.
Este programa caducaría desde el momento en que Francia
se apoderase de Marruecos.”
Nota del barón Holstein
3 de junio de 1904