Acerca  |   Glosario  |   Biografías  |   Textos  |   Mapas   |   Estadísticas  |   Imágenes  |   Cronología  |   Actividades  |   Enlaces  


Acuerdo para la retirada
 soviética de Afganistán
Declaración de Gorbachov


Guerrilleros islámicos afganos posan
junto a armamento arrebatado a los soviéticos

 


CONTACTA


Textos
Inicios del siglo XX | Primera Guerra Mundial | Entreguerras 1919-1939 | Segunda Guerra Mundial | La Guerra Fría | El Fin de la Guerra Fría


Hace ya largo tiempo que continúa el conflicto militar en Afganistán. Este es uno de los conflictos regionales más penosos y dolorosos. Ahora, a juzgar por todo, se crearon determinadas condiciones para su arreglo político. Con este motivo, la Dirección soviética considera necesario expresar sus consideraciones y aclarar hasta el fin su postura. (...)

Queriendo contribuir al rápido y exitoso término de las conversaciones afgano- paquistaníes de Ginebra, los Gobiernos de la URSS y la República de Afganistán acordaron establecer la fecha concreta del comienzo de la retirada de las tropas soviéticas el 15 de mayo de 1988, y terminar la retirada de las mismas en el transcurso de diez meses. Esta fecha fue establecida partiendo de que la firma del acuerdo sobre el arreglo tendrá lugar no mas tarde del 15 de marzo de 1988 y, correspondientemente, todos ellos entrarán en vigor al mismo tiempo dentro de dos meses. Si la firma del acuerdo tiene lugar antes del 15 de marzo, correspondientemente comenzará antes también la retirada de las tropas. (...)

La cuestión de la retirada de nuestras tropas de Afganistán se planteó ya en el XXVII Congreso del PCUS. (...)

Con motivo de lo relacionado con el comienzo de la retirada de las tropas soviéticas hay necesidad de aclarar nuestra actitud en otro aspecto más: ¿está vinculada la retirada con que se han coronado los esfuerzos para crear en Afganistán un Gobierno de coalición, nuevo, es decir, con que la política de reconciliación nacional ha sido llevada hasta el final? Como nosotros estamos convencidos, no está ligada.

Una cosa es la retirada de las tropas soviéticas, en combinación con otros aspectos del arreglo, incluida la garantía de la no intervención. En esto participan diversos países Por cierto que, como nos imaginamos, no debe quedar, apartado del arreglo político también el vecino Irán.

Otra cosa es la reconciliación nacional y la creación de un Gobierno de coalición. Este es un asunto afgano puramente interno. Tan sólo lo pueden decidir los mismos afganos, aunque pertenecientes a campos diversos incluso enfrentados. (..) Los compromisos de Ginebra cerrarán los caminos de la ayuda foránea a los que confían en imponer por la fuerza de las armas su voluntad a todo un pueblo. (...)

Ahora, respecto a nuestros muchachos, a nuestros combatientes en Afganistán. Han cumplido y cumplen con honor su deber, revelando en ello abnegación y heroísmo. Nuestro pueblo respeta profundamente a los que tuvieron que hacer el servicio militar en Afganistán. El Estado les garantiza la posibilidad primordial de adquirir una buena instrucción, un trabajo digno e interesante.

Es sagrado para nosotros el recuerdo de los que como valientes murieron en Afganistán. Los órganos soviéticos y partidarios están obligados a preocuparse de que las familias de los caídos, sus familiares y allegados, estén rodeados de desvelos, aten iones y buenos deseos. Y finalmente, cuando se desenrede el nudo afgano, esto ejercerá el influjo más profundo también en otros conflictos regionales. (...)

¿Quién sale ganando de estos conflictos? Nadie, excepto los mercaderes de armas, diversos géneros de círculos reaccionarios y expansionistas, acostumbrados a sacar tajada y enriquecerse en las calamidades y desgracias de los pueblos.

Llevar hasta el final las cosas del arreglo político en Afganistán será una fuerte ruptura en la cadena de los conflictos regionales.

Marzo de 1988