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Comunicado conjunto de la República Popular China y EEUU, 1972


Nixon, junto a Zhou Enlai, pasa revista
 a las tropas a su llegada a China

 


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Textos
Inicios del siglo XX | Primera Guerra Mundial | Entreguerras 1919-1939 | Segunda Guerra Mundial | La Guerra Fría | El Fin de la Guerra Fría


El Presidente Richard Nixon de los Estados Unidos de América ha visitado la República Popular China por invitación del primer Ministro Chou En-Lai, desde el 21 al 28 e febrero de 1972. Acompañaban al Presidente la Sra. Nixon, el Secretario de Estado William Rogers, el Asesor del Presidente Dr. Henry Kissinger, y otros diplomáticos americanos (...)

Los dirigentes de la República Popular China y de los Estados Unidos de América encontraron beneficioso tener esta oportunidad, después de tantos años de no mantener relaciones, de exponer sinceramente sus opiniones sobre una variedad de temas. Pasaron revista a la situación internacional, y expusieron sus respectivas posiciones y actitudes.

La parte china manifestó:

En cualquier parte que haya opresión hay resistencia. Los países desean la independencia, las naciones quieren la liberación y el pueblo desea la revolución; esto ha llegado a ser la tendencia irresistible de la Historia (...). China nunca será una superpotencia y se opone a cualquier especie de hegemonía y poder. La parte china afirma que apoya firmemente la pugna de todos los pueblos oprimidos y a las naciones que desean libertad (...) Todas las tropas extranjeras deberían ser retiradas a sus propios países.

La parte china expresa su firme apoyo a los pueblos de Vietnam, Laos y Camboya y sus esfuerzos por el logro de su empeño (…)

Apoya firme mente el programa de ocho puntos para la unificación pacífica de Corea, presentado por el Gobierno de la República Democrática Popular de Corea el 12 de abril de 1971 (…)

Firmemente se opone a la reanudación y expansión del militarismo japonés y apoya el deseo del pueblo japonés de construir un Japón neutral, independiente, democrático y pacífico.

Firmemente mantiene que la India y Pakistán deberían, de acuerdo con las resoluciones de las Naciones Unidas, retirar inmediatamente sus fuerzas a sus territorios respectivos y a sus propios lados de la línea de tregua de Jammu y Cachemira, y apoya al Gobierno y pueblo pakistaníes en su lucha para preservar su independencia y soberanía, y al pueblo de Jammu y Cachemira su pugna para lograr el derecho a la autodeterminación.

La parte norteamericana hace constar:

La paz en Asia y la paz en el mundo requieren esfuerzos de ambos para reducir inmediatamente las tensiones y eliminar las causas básicas del conflicto. Los Estados Unidos trabajarán por una paz justa y segura: justa, porque colma las aspiraciones de los pueblos y naciones de libertad y progreso; segura, porque aleja el peligro de agresiones extranjeras. Los Estados Unidos apoyan la libertad individual y el progreso social de todos los pueblos del mundo, libre de toda  presión exterior o intervención. Los Estados Unidos creen que el esfuerzo por reducir tensiones se ve favorecido por la mejora de las comunicaciones entre los países que sustentan diferentes ideologías, así como para disminuir los riesgos de confrontación debidos a accidentes, falta de entendimiento o errores (...). Ningún país debería alegar infabilidad y cada Estado debería estar dispuesto a recapacitar sobre su actitud hacia el bien común.

Los Estados Unidos pusieron de relieve que los pueblos de Indochina deberían ser capaces de determinar su destino sin intervención exterior. Su objetivo primordial ha sido la solución negociada. La propuesta de ocho puntos presentada por la República de Vietnam y los Estados Unidos el 27 de enero de 1972 representa la base para alcanzar ese objetivo. A falta de un acuerdo, los Estados Unidos conciertan la retirada final de todas las fuerzas estadounidenses de la región, de acuerdo con el deseo de autodeterminación de cada país en Indochina.

Los Estados Unidos mantendrán sus estrechos vínculos de apoyo con respecto a la República de Corea. Los Estados Unidos apoyarán los esfuerzos de la República de Corea para tratar de lograr un relajamiento de la tensión e incrementar la comunicación en la península coreana.

Los Estados Unidos conceden gran importancia a sus amistosas relaciones con Japón y continuarán desarrollando sus estrechos lazos ya existentes.

(…) los Estados Unidos favorecen la continuación del alto el fuego entre India y Pakistán y la retirada de todas las fuerzas militares al interior de sus propios territorios y de sus propios bordes de la líneas de alto el fuego en Jammu y Cachemira (…)

Existen diferencias esenciales entre China y los Estados Unidos en sus sistemas sociales y su política exterior. No obstante, ambos países están de acuerdo en que los países, sin tener en cuenta sus sistemas sociales, deben desarrollar sus relaciones basándose en los principios de respeto a la soberanía y la integridad territorial de todos los Estados, no agresión contra otros Estados, no interferencia en los asuntos internos de los demás Estados, igualdad y beneficio mutuo y coexistencia pacífica. Las disputas internacionales deben arreglarse basándose en estos principios, sin recurrir al uso o la amenaza del empleo de la fuerza. Los Estados Unidos y la República Popular China están dispuestos a aplicar estos principios en sus relaciones mutuas. Teniendo en cuenta estos principios sobre las relaciones internacionales, las dos partes han manifestado que:

  • El progreso hacia la normalización de las relaciones entre China y los Estados Unidos es interesante para todos los países.
  • Ambos desean reducir el peligro de un conflicto internacional militar
  • Nadie debería buscar la hegemonía en la región asiática del Pacífico y ambos se oponen a los esfuerzos desplegados por cualquier otro país o grupo de países para establecer tal hegemonía.
  • Nadie está preparado para negociar en nombre de una tercera área o para formar acuerdos o compromisos con la otra, orientados hacia otros Estados.

Ambas partes opinan que irla en contra de los intereses de los pueblos del mun do que cualquier gran potencia se uniera con otra contra los demás países o que los países más poderosos dividieran el mundo en esferas de interés.

Ambas partes han revisado las graves disputas que datan de hace mucho tiempo entre China y Estados Unidos. La parte china ha reafirmado su postura: la cuestión de Formosa constituye el problema crucial que obstaculiza la normalización de relaciones entre la China comunista y los Estados Unidos. El Gobierno de la República Popular China es el único Gobierno legítimo de China. Formosa es una provincia de China, que desde hace mucho tiempo hubiera debido reintegrarse a la tierra madre. La liberación de Formosa es un asunto interno de China en el que ningún otro país tiene derecho a inmiscuirse. Y deben retirarse de Formosa todas las fuerzas e instalaciones norteamericanas.(...)

La parte norteamericana ha declarado: Los Estados Unidos reconocen que todos los chinos de ambos lados del estrecho de Formosa sostienen que no hay más que una China y que Formosa forma parte de esta última. El Gobierno de los Estados Unidos no ataca dicha postura. Reafirma su interés en que se llegue a un acuerdo pacífico del problema de Formosa por los propios chinos. Teniendo en cuenta esta perspectiva, afirma el objetivo final de la retirada de todas las fuerzas e instalaciones militares norteamericanas en Formosa. Entretanto, reducirá gradualmente sus fuerzas e instalaciones militares en Formosa una vez que disminuya la tensión en la zona.

Ambas partes están de acuerdo en que es conveniente ampliar la compresión entre los dos pueblos (...) Ambas partes consideran que el comercio bilateral constituye otra rama de la que pueden obtenerse mutuos beneficios, y están de acuerdo en que las relaciones económicas basadas en la igualdad y el provecho mutuo redundan en interés de los pueblos de los dos países (..) Ambas partes están de acuerdo en que permanecerán en contacto a través de diversos conductos, con inclusión del envío de un alto representante norteamericano a Pekín, de vez en cuando, para concretar consultas con vistas a estimular la normalización de relaciones entre los dos países y continuar intercambiando opiniones acerca de cuestiones de interés común (...)

Shangai
27de febrero de 1972