El ascenso de Guillermo II
al trono alemán en 1890 y la consiguiente destitución del anciano
Canciller Bismarck provocaron un cambio importante en la política exterior alemana.
Guillermo II abandonó el complejo sistema de alianzas construido por Bismarck
y que había garantizado la paz en Europa durante casi
veinte años e impulsó una política alemana de hegemonía mundial, la Weltpolitik.
La mayor parte de los historiadores consideran que en ese momento se inició el camino que finalmente llevó a la
Primera Guerra Mundial