5. Otros regímenes comunistas

Al comenzar el siglo XXI unos pocos regímenes comunistas han sobrevivido a la caída del bloque soviético. Corea del Norte y Cuba son los dos casos más destacados. Ambos países, donde perviven férreas dictaduras, pasan por importantes dificultades económicas.

La República Popular Democrática de Corea nació en 1948 al consumarse la escisión del país en dos estados, uno comunista en el norte en la zona que había sido ocupado por los soviéticos en 1945, otro pro-occidental en el sur en la zona de ocupación norteamericana. Dos años después estalló la guerra de Corea. En 1953 se firmó un armisticio y una zona desmilitarizada fue establecida para separar a los dos países. Desde 1948, el país fue gobernado por Kim Il Sung, a quién “sucedió” su hijo Kim Jong-il a su muerte en 1997. Nos hallamos ante uno de los regímenes políticos más autocráticos del mundo, como muestra el caso insólito de una dictadura comunista “hereditaria”. El culto a la personalidad ha llegado al paroxismo en las figuras de Kim Il Sung y Kim Jong-il. El país se halla desde 1990 sumido en una profunda crisis económica que hace aún más agudo el contraste con la floreciente economía de Corea del Sur.

El último ejemplo de sistema comunista que ha sobrevivido al colapso de la URSS lo encontramos en América. En 1959, un movimiento guerrillero liderada por Fidel Castro desalojó del poder a la dictadura corrupta y represiva de Batista. La revolución triunfante tenía un carácter populista y fuertemente nacionalista. Este sentimiento nacionalista, en el caso cubano, equivalía a un fuerte antiamericanismo. La hegemonía estadounidense que había sucedido al dominio español en 1898 había desarrollado este sentimiento en amplias capas de la población.

La guerra fría decidió el futuro de la revolución cubana. Las primeras medidas económicas del nuevo gobierno de Castro afectaron a los poderosos intereses económicos norteamericanos en la isla y el enfrentamiento se hizo inevitable. Mientras se iniciaba el éxodo de una parte importante de las clases medias hacia Florida, Castro endureció su dictadura y aceleró la deriva hacia el comunismo. Este proceso de radicalización culminó con la declaración del carácter comunista de la revolución el 16 de abril de 1961, un día después de que un contingente de exiliados cubanos, financiados y organizados por la CIA norteamericana, fracasara en su intento de invadir la isla en la Bahía de Cochinos.

La crisis de los misiles puso de manifiesto en 1962 el total alineamiento de Cuba con la URSS. Tres años después se creó el Partido Comunista de Cuba que ha monopolizado el poder político en la isla hasta nuestros días. En el terreno económico, el embargo norteamericano, que impide cualquier comercio con la isla, fue contrarrestado con la ayuda masiva soviética. No obstante, la, a menudo errática, política económica de Fidel Castro ha dado unos resultados muy pobres en un país que era uno de los más ricos de Hispanoamérica en 1959. Esta difícil situación se vio muy agravada con el fin de la URSS y el cese de la ayuda económica soviética. Se inició lo que el régimen denominó “régimen especial”, caracterizado por las privaciones de la población.

El fin de la figura de Castro abrirá, sin lugar a dudas, un nuevo período histórico en la isla caribeña.
 

 

Introducción

La URSS y las democracias populares (1945-1953)

La URSS de Jruschov a Gorbachov (1953-1991)

Las “democracias populares” (1953-1989)

El fin del comunismo soviético

La revolución comunista en China

La China comunista de Mao

China tras Mao:
potencia emergente

Otros regímenes comunistas

Textos históricos

Cuestionarios y ejercicios

Historia del mundo
en el siglo XX

Historia de las relaciones
internacionales en el siglo XX

 


2010 © Juan Carlos Ocaña

Este sitio web está alojado en el
Instituto de Tecnologías Educativas