6. América Latina desde la posguerra a la década de los ochenta.


La historia de América Latina durante la segunda mitad del siglo XX es un tanto excepcional. Por un lado, se mantuvo en buena medida al margen de la Segunda Guerra Mundial. Por otro lado, a diferencia de la mayor parte del mundo no occidental, la descolonización y sus problemas no afectaron a unos países que eran independientes desde hacía más de un siglo. No por ello ha sido un período carente de dificultades.

En el plano económico, la aspiración al desarrollo se ha visto frustrada. Hacia 1950, parecía razonable pensar que las poblaciones de algunos países latinoamericanos podrían acabar accediendo a niveles de bienestar significativamente más altos. En ello confiaban tanto dirigentes políticos como economistas bien informados. Pero no ha sido así. De hecho, pese a que hasta la década de los setenta las economías latinoamericanas vieron crecer sustancialmente sus sectores industriales, la debilidad del crecimiento desde la crisis de la deuda de los años ochenta ha tenido como consecuencia que América Latina esté hoy más lejos de los países más desarrollados que a mediados del siglo XX. La comparación con el Extremo Oriente conduce a conclusiones aun más pesimistas.

Sólo Chile ofrece hoy un balance económico claramente satisfactorio. A comienzos del siglo XXI, América Latina sigue hoy enfrentada a la necesidad de crecer económicamente, pero también de reducir cuanto antes la extrema desigualdad que la caracteriza.

La transición política desde los regímenes oligárquicos de comienzos de siglo a la democracia parlamentaria tampoco ha carecido de dificultades. Ni populismo ni dictaduras militares encontraron soluciones políticas duraderas. Las democracias surgidas en la década de los ochenta están avanzando en su consolidación, pese al extremadamente difícil marco económico en el que vieron la luz.

El general Perón y su herencia han influido poderosamente en el escenario político argentino desde el golpe militar dado, en 1943, por oficiales de rango medio que le llevaría al poder poco más tarde. Su programa populista y nacionalista, apoyado en una buena coyuntura económica, le hizo muy popular entre los trabajadores argentinos. Depuesto y enviado al exilio por otro golpe militar en 1955, retornó a Argentina en 1973, sin que ello contribuyera a la estabilidad de un país que salía de una dictadura militar y en el que, al terrorismo peronista y marxista (Montoneros y Ejército Revolucionario del Pueblo), se unía una gran conflictividad social. Un nuevo golpe limitar en 1976 dio paso a una brutal represión sobre amplios sectores de la sociedad argentina, a una ineficaz política económica y a una guerra con Gran Bretaña por las Islas Malvinas. La derrota argentina aceleró el desgaste de la dictadura militar y abrió las puertas a la reinstauración de la democracia en 1983.

En Chile, donde, junto a Costa Rica, en el que las tradiciones democráticas gozaban de un arraigo desconocido al sur del Río Bravo, gobiernos de uno y otro signo surgidos de las urnas se alternaron hasta 1973. Durante los dos mandados del demócrata cristiano Frei (1964-1970) se pusieron en práctica ambiciosos proyectos, entre ellos la reforma agraria, en sintonía con las propuestas de la Alianza para el Progreso impulsada por los Estados Unidos para evitar el contagio de Cuba al resto de América Latina. La victoria de la Unidad Popular, liderada por Salvador Allende, en las elecciones de 1970 estuvo acompañada de una profunda polarización de la sociedad chilena. El golpe de Pinochet en 1973 puso fin violentamente a décadas de política parlamentaria. Una peculiar transición a la democracia se inició en 1988, cuando Pinochet fue derrotado en el plebiscito convocado por él mismo para asegurarse su reelección.

En Brasil, la personalidad política más influyente del siglo XX fue Getúlio Vargas. Tras acceder al poder con un golpe de estado, ideo el Estado Novo (1937-1945), un proyecto dirigista de modernización de la sociedad brasileña. Retornó como presidente electo entre 1950 y 1954. En plena crisis política, su muerte por suicidio no borró la profunda huella que dejó en la política brasileña. Un golpe de estado militar llevó a los militares al poder hasta 1984. En ese año, la presión popular y los problemas económicos, forzaron la caída de la dictadura y el inicio de la transición democrática.

México es el único caso en América latina en el que un mismo partido el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha estado en el poder durante décadas (1929-2000). Surgido de la Revolución Mexicana logró crear un modelo político duradero que, si bien al precio de la creación de algo no muy próximo alejado a un régimen totalitario de partido único, ha evitado a México los golpes militares que ha conocido otros países latinoamericanos. A partir de finales de los sesenta, los gobiernos del PRI dieron muestras crecientes de no poder ya integrar las aspiraciones de amplios sectores de la sociedad mexicana.

 

 

Introducción

La crisis de los imperios coloniales

La emancipación de Asia Oriental

La descolonización de África

El conflicto árabe-israelí. Los orígenes

Las guerras árabe-israelíes (1967 y 1973)

El Oriente Medio (1973-1988)

El nacimiento del islamismo yihadista

América Latina

Textos históricos

Cuestionarios y ejercicios

Historia del mundo
en el siglo XX

Historia de las relaciones
internacionales en el siglo XX

 


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