4.4. Las guerras árabe-israelíes (1967 y 1973)

Tras la crisis de Suez en 1956, el Egipto de Nasser y, con él, los países árabes reforzaron sus lazos con la URSS, mientras que Israel se convertía en el aliado estratégico de EEUU en la región. La dinámica política y estratégica del Oriente Medio pasó a formar parte del enfrentamiento global de la guerra fría.

Envalentonado por el éxito diplomático de 1956, y con el apoyo militar soviético, Nasser multiplicó sus acciones amenazantes contra Israel. En mayo de 1967, barcos egipcios bloquearon el golfo de Akba, impidiendo el tráfico del puerto israelí de Eilath con el Mar Rojo y el Océano Índico. La respuesta militar israelí fue fulgurante: el 5 de junio de 1967 inició un ataque simultáneo contra los países árabes que la circundan, desencadenando la Guerra de los Seis Días. En ese corto tiempo, los israelíes ocuparon los Altos del Golán en Siria, la península del Sinaí en Egipto, y la banda de Gaza, Cisjordania y la ciudad vieja de Jerusalén en los territorios palestinos.

La aplastante derrota árabe trajo consigo importantes cambios en la escena internacional. Israel pasó de ser un país asediado a ser una potencia ocupante. Se negó a devolver los territorios ocupados; favoreció que una nueva oleada de palestinos se dirigiera a los países vecinos; y, finalmente, proclamó unilateralmente la reunificación de Jerusalén, anexionándose el Jerusalén árabe. 

Tras la gran derrota de 1967, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), creada en 1964, se convirtió, bajo la dirección de Yasser Arafat, en la principal organización del pueblo palestino que vivía bajo la ocupación israelí o en los campos de refugiados de los países vecinos. Fracasado el sueño de Nasser de la victoria militar convencional sobre el estado hebreo, la OLP inició la lucha armada contra Israel.

La aplastante derrota árabe en la Guerra de los Seis Días había lanzado a la diáspora a miles y miles de palestinos que se hacinaban en campos de refugiados en los países vecinos. Desde Jordania, los guerrilleros de Al Fatah (La Conquista), organización dirigida por Arafat y mayoritaria en la OLP, emprendieron ataques contra Israel. El Tzahal, el ejército israelí, respondió con duras represalias ante lo que la población israelí consideraba como actos de terrorismo. A la vez, dentro de Jordania, el creciente poderío de las organizaciones palestinas puso en peligro a la monarquía jordana. El rey Hussein no dudó en enfrentarse a los palestinos y, en septiembre de 1970, el ejército jordano expulsó a gran parte de los refugiados y a las guerrillas de la OLP que huyeron hacia el Líbano. Es lo que los palestinos denominaron el "Septiembre Negro".

Desde sus bases en el Líbano, Arafat  y la OLP continuaron sus ataques contra Israel y consiguieron ser reconocidos por la ONU en 1974 como "únicos representantes del pueblo palestinos". De nuevo, la llegada masiva de palestinos rompió los delicados equilibrios de una sociedad compleja como la libanesa. En 1975 se inició una brutal guerra civil en la que las facciones libanesas se enfrentaron entre sí.

El nuevo líder egipcio que había sucedido a Nasser en 1970, Anuar el-Sadat, ante la negativa israelí a cualquier concesión en lo referente a los territorios ocupados, comenzó a preparar junto a Siria una nueva guerra que permitiera a los países árabes recuperar lo perdido en la Guerra de los Seis Días. El 6 de octubre de 1973, tropas egipcias y sirias atacaron por sorpresa a Israel. Se iniciaba la Guerra del Yom Kippur, así conocida por la festividad religiosa judía en la que se inició el conflicto.

El factor sorpresa permitió importantes avances árabes: los egipcios cruzaron el Canal de Suez y los sirios recuperaron los Altos del Golán. Sin embargo, diez días más tarde los israelíes contraatacaron recuperando el terreno perdido. Las dos superpotencias que habían armado masivamente a sus respectivos aliados, buscaron una solución al conflicto que no engendrara mayor inestabilidad en la zona. El 25 de octubre de 1973 cesaron las hostilidades.

La Guerra árabe-israelí de 1973 tuvo enormes consecuencias. No solo abrió una nueva fase en el conflicto del Oriente Medio que vendrá a concretarse en 1979 con la firma de los Acuerdos de Camp David, sino que tuvo una enorme repercusión en la economía mundial: la crisis del petróleo que marcará el fin de una larga etapa de expansión del sistema capitalista en los países desarrollados.

El conflicto del Oriente Medio                                                        El Oriente Medio (1973-1988)

 

 

Introducción

La crisis de los imperios coloniales

La emancipación de Asia Oriental

La descolonización de África

El conflicto árabe-israelí. Los orígenes

Las guerras árabe-israelíes (1967 y 1973)

El Oriente Medio (1973-1988)

El nacimiento del islamismo yihadista

América Latina

Textos históricos

Cuestionarios y ejercicios

Historia del mundo
en el siglo XX

Historia de las relaciones
internacionales en el siglo XX

 


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