3. La descolonización de África

El proceso descolonizador en el África árabe tuvo su punto crítico en el Magreb. Tras una cruenta guerra, Francia tuvo que finalmente otorgar la independencia a Argelia en 1962. La emancipación del África negra encontró menor resistencia por parte de las metrópolis europeas, pero dio lugar al nacimiento de un grupo de países que aún hoy no ha conseguido la estabilidad política ni el desarrollo económico. Un caso particular fue el de Sudáfrica. Aquí la minoría blanca dominante estableció un sistema de segregación racial, el apartheid, que perduró hasta la década de los noventa.

3.1 Las independencias en la región del Magreb

La palabra Magreb es la adaptación al español de un término árabe que significa lugar por donde se pone el sol y se utiliza para referirse a la parte más occidental del mundo árabe: básicamente Marruecos, Argelia y Túnez. Estos territorios fueron colonias francesas, con la excepción de la franja norte de Marruecos que fue protectorado español.

La descolonización de Marruecos y Túnez fue negociada y relativamente pacífica, aunque no faltaron los episodios violentos. En caso marroquí, el partido Istiqlal (Partido de la Independencia) agrupó a los nacionalistas que consiguieron que en 1956 franceses y españoles abandonaran el país y se proclamara la monarquía bajo el rey Mohamed V. En el caso tunecino, Burguiba, una de las grandes figuras del nacionalismo árabe y líder del partido Neo-Destur (Nueva Constitución), consiguió que en 1956 el país alcanzara la independencia.

El proceso de independencia en Argelia constituyó uno de los episodios más sangrientos del proceso descolonizador. La presencia de una fuerte minoría europea llevó a que el gobierno de París se negara a aceptar las demandas nacionalistas. La guerra de Argelia (1954-1959) fue un episodio traumático tanto para la metrópoli como para la colonia. El enfrentamiento entre el Frente de Liberación Nacional argelino (FLN) y el ejército francés provocó la muerte de que casi medio millón de argelinos musulmanes y veinticinco mil soldados franceses.

La gravedad de la situación llevó a que en Francia se llegara al borde de la guerra civil. La vuelta al poder de De Gaulle salvó al país del conflicto, aprobándose una nueva constitución para Francia. Con respecto a Argelia, De Gaulle, que llegó al poder como abanderado de la defensa de la "Argelia francesa", tuvo que ceder finalmente e iniciar negociaciones con el FLN. Los Acuerdos de Evian abrieron el camino a la proclamación de la independencia que tuvo lugar en julio de 1962.

3.2. La emancipación del África negra

En el África negra, que estaba en su práctica totalidad bajo el dominio de los imperios europeos, las metrópolis se avinieron sin grandes problemas a otorgar la independencia a sus colonias. La escasa población europea asentada en estos países y la falta de grandes intereses económicos explican esta descolonización sin grandes resistencias.

En el África británica, la figura pionera fue N'Krumah, quién lideró el proceso de independencia de Ghana en 1957. En el África francesa destacó la figura de Sedar Senghor, dirigente nacionalista senegalés. La mayor parte de las colonias británicas y francesas se independizaron a partir de 1960.

El proceso de de descolonización concluyó en una gran decepción. Las nuevas naciones africanas entraron en un período caracterizado por la inestabilidad política y la pobreza extrema.

Tras la independencia, los dos países más importantes del África Negra, el Congo y Nigeria pasaron por cruentas guerras civiles. En el Congo, tras romper sus lazos con Bélgica en 1960, la rica provincia minera de Kananga proclamó su independencia con el apoyo de los colonos blancos que quedaron en el territorio. La guerra civil que le siguió acabó con un cruel dictador, el general Mobutu, dirigiendo el país, y con el retorno de Katanga al nuevo estado congoleño. Nigeria, vivió un conflicto secesionista similar en Biafra (1966-1970) que causó un enorme daño humano.

La última etapa descolonizadora tuvo lugar en los años setenta y afectó a las colonias ibéricas. España cedió precipitadamente el Sahara Occidental a Marruecos y Mauritania en 1975. La agonía de Franco aceleró un proceso en el que no se contó con la población saharaui. Un poco antes, la caída de la dictadura en Portugal en 1973 precipitó la independencia de Angola y Mozambique. La descolonización de las colonias portuguesas se produjo en un marco internacional caracterizado por el recrudecimiento de la guerra fría, lo que explica en gran medida las largas guerras civiles que se abatieron sobre estos países, en especial en el caso de Angola.

Al acabar el siglo XX, el balance de la trayectoria política y económica del África poscolonial era bastante negativo y, a menudo, trágico. A la pobreza endémica de un continente incapaz de alimentar a su población y apartado del proceso de globalización, se le ha unido una gran inestabilidad política jalonada por múltiples conflictos. El genocidio de Ruanda en 1994, que costó la vida a 800.000 personas, es un gráfico ejemplo de la tragedia africana.

3.3. El apartheid en Sudáfrica

Sudáfrica es un caso particular en la colonización europea en África. En el siglo XVII, holandeses de profundas convicciones calvinistas se asentaron en torno a la ciudad del Cabo. Esta población se vino en conocer como los afrikaaners y su lengua neerlandesa original evolucionó en la lengua afrikaans. A partir del siglo XVIII, pese a la resistencia de los afrikaaners, Sudáfrica fue cayendo bajo el dominio británico.

La discriminación racial se inició en el régimen colonial y en 1923 los británicos aprobaron diversas leyes que configuraban un país dividido en grupos raciales con diferentes derechos y organizados de forma segregada. No obstante, fue en 1948, el año en el que la mayoría blanca afrikaaner tomó el control del país, cuando el régimen del apartheid (separación en afrikáans) terminó de configurarse. Se prohibió el matrimonio interracial, se establecieron instalaciones (escuelas, lavabos, playas, autobuses, hospitales…) segregados por raza, y se prohibió el ejercicio de los derechos políticos a la mayoría negra y a otros grupos no blancos.

La población quedó ubicada en territorios separados por criterios raciales. La diferencia entre una zona acomodada de raza blanca y las empobrecidas zonas de población negra era similar a la que separaba un país desarrollado y el tercer mundo.

La resistencia negra se articuló en torno al Congreso Nacional Africano con Nelson Mandela como figura carismática. Pese a reprimir duramente las protestas de la población negra (Matanzas de Soweto, 1976), el fin de la guerra fría  facilitó el fin del régimen del apartheid. Estados Unidos dejó de temer una Sudáfrica negra prosoviética y cesó en su apoyo velado al régimen sudafricano. Tras pasar veintiocho años en la cárcel, Nelson Mandela fue liberado en 1990, y se inició una transición negociada que llevó a que en 1994 se celebraran las primeras elecciones libres y multirraciales en el país. El Congreso Nacional Africano de Mandela formó gobierno y puso fin al régimen racista sudafricano.

 

Introducción

La crisis de los imperios coloniales

La emancipación de Asia Oriental

La descolonización de África

El conflicto árabe-israelí. Los orígenes

Las guerras árabe-israelíes (1967 y 1973)

El Oriente Medio (1973-1988)

El nacimiento del islamismo yihadista

América Latina

Textos históricos

Cuestionarios y ejercicios

Historia del mundo
en el siglo XX

Historia de las relaciones
internacionales en el siglo XX

 


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