1. El camino hacia la Guerra (1931-1939)

La depresión económica iniciada en 1929 destruyó la endeble concordia internacional construida en los años anteriores y facilitó el ascenso del nazismo y el militarismo japonés al poder. A partir de 1931 el mundo asistió a una serie de crisis internacionales que marcaron el camino hacia un conflicto general. Alemania, Japón e Italia fueron configurando un bloque militar, el Eje, decidido a acabar con el statuo quo establecido tras la primera guerra mundial.

Las potencias democráticas desplegaron una política débil y dubitativa frente a Hitler. El primer ministro británico, Neville Chamberlain, personificó lo que se vino a conocer como la “política de apaciguamiento”. Chamberlain trató de negociar con Hitler y concederle algunas de sus demandas en la esperanza de que el líder nazi finalmente “se apaciguaría”. Esta política solo sirvió para envalentonar a Alemania.

Mientras tanto, Stalin , enfrascado en las “grandes purgas” internas, buscó tras muchas dudas la alianza con las potencias democráticas para frenar a Hitler. La desconfianza mutua hizo fracasar este intento y, ante el estupor internacional, el líder soviético acabó pactando con Hitler y propiciando la agresión germana a Polonia que finalmente desencadenó la guerra.

Los primeros pasos en el camino hacia una nueva conflagración mundial se dieron en Asia. En 1931, el gobierno japonés ultranacionalista de Inukai Tsuyoshi invadió la región china de Manchuria. Cuatro años más tarde, en 1937, Japón atacó China. Se iniciaba la guerra chino-japonesa. Si analizamos el mundo desde una visión no eurocéntrica, se puede afirmar que la segunda guerra mundial se inicia en ese momento. La guerra entre China y Japón se confundirá posteriormente con la segunda guerra mundial.

Las crisis decisivas que llevaron a la guerra tuvieron lugar en Europa. El momento clave fue 1933, con el ascenso de Hitler al poder en Alemania. Desde un principio el dictador alemán mostró su deseo de acabar con el orden creado por el Tratado de Versalles. En poco más de tres años Hitler abandonó la Sociedad de Naciones (1933), estableció el servicio militar obligatorio (1935), remilitarizó Renania (1936) e intervino junto a Mussolini en la guerra civil española apoyando al bando rebelde dirigido por el general Franco.

La condena franco-británica a la invasión italiana de Etiopía y la lucha común con Alemania en la guerra española acercaron a Hitler y Mussolini  dando lugar al nacimiento del Eje Roma-Berlín en 1936. Ambas potencias proclaman su alianza política basada en una visión común de la política internacional. Poco después, Alemania firmó con Japón el Pacto Antikomintern, dirigido contra la URSS y el comunismo internacional. Italia y la España de Franco se unieron inmediatamente después.

Los años posteriores vieron como las agresiones alemanas no encontraban una respuesta firme de las potencias democráticas.

  • En marzo de 1938, Alemania invadió Austria. Hitler conseguía un viejo sueño del nacionalismo alemán: el Anschluss, la anexión de Austria a Alemania.

  • En septiembre de 1938, en la Conferencia de Munich, Francia y Gran Bretaña se plegaron a las reivindicaciones hitlerianas y dieron su acuerdo a la anexión germana de la región checoslovaca de los Sudetes.

Cuando en marzo de 1939, incumpliendo lo acordado en Munich, Hitler invadió Checoslovaquia, se hizo evidente el fracaso de la política de conciliación con Hitler. Francia y Gran Bretaña proclamaron que no permitirían ninguna nueva anexión alemana. Hitler respondió reivindicando el puerto de Danzig (Gdansk) y preparando la agresión a Polonia. Europa se hallaba en la antesala de la guerra.

En una Europa que acababa de asistir al triunfo del bando franquista en España en abril de 1939, el mundo quedó conmocionado por una noticia que muchos no llegaban a creer: en agosto de 1939, se firmó el Pacto de No Agresión germano-soviético. Stalin y Hitler acordaron secretamente el reparto de Polonia y la anexión soviética de las repúblicas bálticas.

Esta era la última señal que esperaba Hitler. El 1 de septiembre de 1939 Alemania invadió Polonia lo que precipitó la entrada en guerra de Gran Bretaña y Francia. La segunda guerra mundial había comenzado.
 

 

Introducción

Los virajes hacia la guerra
(1931-1939)

La guerra europea
(1939-1941)

La guerra mundial
(1941-1943)

La victoria de los aliados
(1943-1945)

El nuevo orden impuesto por las potencias del Eje

El mundo tras la guerra

Textos históricos

Cuestionarios y ejercicios

Historia del mundo
en el siglo XX

Historia de las relaciones
internacionales en el siglo XX

 


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