4. Los conflictos internacionales en los inicios del siglo XXI

Cuando la URSS colapsó en 1991, el presidente norteamericano George Bush, padre, habló de un “Nuevo Orden Mundial” que permitiría al mundo disfrutar de las ventajas del fin de la guerra fría y en el que la democracia y la economía de mercado triunfarían en el mundo. La democracia ha vivido una gran expansión, especialmente en Europa, y el sistema capitalista se ha convertido en el sistema económico mundial, con pequeñas y marginales excepciones como Cuba o Corea del Norte. Sin embargo, la comunidad internacional ha visto como nuevos conflictos, unos ya apuntados en las fases finales de la guerra fría , otros surgidos en el nuevo siglo, ensombrecen el panorama político internacional.

4.1. La amenaza yihadista

Nacido en las últimas décadas del siglo XX , el yihadismo salafista se ha convertido en uno de los grandes problemas mundiales en los inicios del siglo XXI. Nacido para luchar contra los líderes “impíos” de los países islámicos, a lo largo de los años 1990 se extendió entre sus principales ideólogos la convicción de que para derrotar a los enemigos internos del Islam había que atacar a los enemigos “lejanos” que les apoyaban, es decir, Estados Unidos y Europa. Esta idea cuajó especialmente en la organización Al Qaida, dirigida por Osama bin Laden, que en 1998 llamó a la constitución de un “Frente Islámico Internacional contra Judíos y Cruzados”.

El gran golpe llegó el 11 de septiembre de 2001 cuando un grupo de terroristas de Al Qaida secuestró varios aviones y los lanzó contra los Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono, centro neurálgico del aparato militar estadounidense, en Washington. Otro avión se estrelló por la acción de los pasajeros en Pennsylvania. Aparte de los 19 secuestradores, 2.973 personas fallecieron y más de dos docenas se dan por desaparecidas.

Europa fue el siguiente objetivo. El 11 de marzo de 2004, Madrid sufrió el mayor ataque terrorista de su historia. Las bombas en los trenes de cercanías causaron 191 muertos y más de 1.700 heridos. A ellos habría que añadir los 7 terroristas que se suicidaron en Leganés pocos días después y el policía que falleció en la operación. Al año siguiente, el 7 de julio de 2005, varias bombas en el metro y en un autobús en Londres causaron la muerte de 52 ciudadanos y 4 terroristas.

Evidentemente, el yihadismo es el mayor problema de seguridad que afecta a los ciudadanos de los países occidentales. Una nebulosa de grupos y células terroristas inspiradas por Al Qaida mantienen la amenaza, siguiendo las proclamas difundidas por Internet de líderes como Osama bin Laden o su lugarteniente, el egipcio al-Zawahiri.

A la altura de 2007, podemos distinguir tres grandes centros de la yihad mundial:

  • La zona fronteriza entre Afganistán y Pakistán. Tras la invasión de Afganistán en 2001, los militantes de Al Qaeda se refugiaron en esta remota zona montañosa, poblada por tribus que viven en gran medida fuera del control de los gobiernos de ambos países. Aquí se supone que se esconde Osama bin Laden.

  • El Oriente Medio. Tras una oleada de atentados en Arabia Saudita y en las zonas turísticas del Sinaí egipcio, Irak se ha convertido en el gran centro yihadista de la zona. La ocupación norteamericana de 2003 ha convertido a este país en un polo de atracción para terroristas de todo el mundo islámico. Al igual que en Afganistán, el poder luchar directamente contra la gran potencia occidental atrae nuevos voluntarios para la yihad.

  • El norte de África. No podemos entender el yihadismo en la región del Magreb, sin tener en cuenta la brutal guerra civil en Argelia. Iniciada en 1991, cuando el ejército se negó a reconocer la victoria electoral del Frente Islámico de Salvación (FIS), la guerra concluyó en 2002 con la derrota del Ejército Islámico de Salvación y del Grupo Islámico Armado (GIA), posiblemente uno de los más crueles grupos islamistas de la historia. El número de muertes se estima entre 150.000 y 200.000 personas.
    El fin de la guerra no acabó con el yihadismo en el país. El Grupo Salafista de Predicación y Combate (GSPC), una escisión que en 1998 abandonó el GIA, se ha convertido en el principal grupo de la región y, tras atraer a su órbita a otros grupos como el Grupo Islámico Combatiente Marroquí, proclamó en enero de 2007 el cambio de su antiguo nombre por el de “Al Qaida en la Tierra del Magreb Islámico”.
    Este grupo no solo recluta terroristas entre la población de los países del Magreb, sino que tiende sus redes a la población inmigrante magrebí en Francia, España y otros países europeos. Sin lugar a dudas, de aquí procede la gran amenaza para nuestro país

Fuera de estos ámbitos geográficos hay otros grupos que han efectuado atentados enormemente crueles. En el sudeste asiático, Indonesia y Filipinas, actúan grupos, como Yema’a Islamiya, responsables de atentados como el de Bali, en octubre de 2002, donde murieron 202 personas, principalmente australianos, es decir, occidentales.

En Cachemira, la región disputada entre Pakistán y la India, se han desarrollado grupos terroristas responsables, entre otros, de los atentados que causaron 235 muertos en Bombay en 2006.

Los grandes focos de tensión

 

Introducción

Los cambios políticos en los grandes centros de poder mundial: EEUU

Europa

Rusia: la evolución autoritaria

Asia: China, India y Japón

Las dificultades de la normalización democrática: América Latina.

La inestabilidad permanente: África

Los conflictos internacionales en los inicios del siglo XX: la amenaza yihadista

Los grandes focos de tensión: Oriente Medio, Afganistán e Irán

Asia: el nuevo centro geoestratégico del mundo

Los conflictos por el petróleo en Asia Central

Textos históricos

Cuestionarios y ejercicios

Historia del mundo
en el siglo XX

Historia de las relaciones
internacionales en el siglo XX


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