1. La economía mundial de comienzos del siglo XXI en perspectiva histórica de largo plazo.


Disponemos ya de la suficiente perspectiva temporal para percibir los cambios ocurridos en la economía mundial durante el último siglo. La perspectiva histórica de largo plazo es necesaria para evaluarlos correctamente.

Si comparamos la economía mundial contemporánea con la de comienzos del siglo XX, caeremos en la cuenta del enorme progreso material experimentado por la humanidad desde entonces. Esta afirmación puede parecer grotesca a la vista de las imágenes de pobreza, enfermedad y analfabetismo que los medios de comunicación nos siguen trasmitiendo diariamente. A veces, los efectos de alguna catástrofe, natural (terremotos, huracanes, sequías, etc.) o no (guerras, limpiezas étnicas, etc.), evidencian con especial crudeza las graves carencias (alimentación, sanidad, vivienda, infraestructuras, etc.) que aquejan todavía a un sector nada despreciable de la humanidad.

Pese a ello, el progreso material experimentado por la humanidad durante el transcurso del siglo XX, en particular en su segunda mitad, resulta indiscutible, como prueban rotundamente las cifras disponibles: un número creciente de humanos ha accedido niveles de vida más elevados. La percepción de que, económicamente, las cosas empeoran es errónea y se basa principalmente en el desconocimiento de las auténticas dimensiones de la miseria padecida por la humanidad en el pasado, de la brevedad de la vida de nuestros antepasados y de sus dificultades para acceder a la alfabetización para la mayor parte de ellos, en especial para las mujeres. También responde a la solidaridad con el sufrimiento ajeno. Ahora bien, éste no va a disminuir con diagnósticos equivocados de la realidad económica mundial contemporánea. Más bien ocurrirá lo contrario. Tampoco serán de mucha ayuda los discursos triunfalistas.

Interrumpida durante el período de entreguerras, el relanzamiento a mediados del siglo XX de la globalización es inseparable de la extensión por el mundo de esa combinación de crecimiento demográfico y económico que estaba reservada a sólo unos pocos países antes de la Segunda Guerra Mundial. Entre 1950 y 1980, la globalización se intensificó entre las economías más ricas de Europa, Norteamérica y Japón. Sin embargo, desde la década de los ochenta, países de bajo nivel de desarrollo se han incorporado a la economía global.

En temas anteriores se definía la globalización atendiendo básicamente a sus aspectos económicos. Sin embargo, por globalización puede entenderse al proceso de integración creciente a escala mundial no sólo de las economías sino también de las sociedades (ideas, costumbres, gustos, etc.). La globalización y sus efectos es una de las cuestiones actuales más polémicas. Sus defensores argumentan logros indudables como el rápido crecimiento y la reducción de la pobreza en China e India (ambos países representan algo más de un tercio de la población mundial), así como en otros países. Los oponentes a la globalización sostienen que genera una desigualdad en aumento y que favorece la degradación ambiental.

 La segunda globalización y sus resultados

Autor: Rafael Dobado González

 

Introducción

La globalización a lo largo del siglo XX: la economía

La segunda globalización y sus resultados

La demografía: el crecimiento de la población

La transición demográfica a escala mundial

Los cambios en la distribución espacial

La  economía actual: tendencias económicas de las tres últimas décadas

Los países desarrollados

China e India

La persistencia del subdesarrollo

Textos históricos

Cuestionarios y ejercicios

Historia del mundo
en el siglo XX

Historia de las relaciones
internacionales en el siglo XX

 


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