En la zona occidental de la península aparecieron tres
grandes núcleos políticos: los reinos de Portugal, León y Castilla. Portugal
siguió una historia diferenciada, y León y Castilla vivieron un
complejo proceso en el que ambas coronas se unieron y desunieron a lo largo de
los siglos XI y XII. Finalmente con
Fernando III de Castilla tuvo lugar
la unión definitiva en el 1230.
La organización territorial del reino era muy compleja.
Dentro del reino de Castilla existía el reino de Galicia, el señorío de
Vizcaya y los territorios de Álava y Guipúzcoa. Así el monarca tenía los
títulos de Rey de Castilla, León, señor de Vizcaya...
La historia política de los siglos XIV y XV fue realmente
compleja y estuvo llena de crisis. Al fortalecimiento del poder real
conseguido por Alfonso XI con la aprobación del
Ordenamiento de Alcalá
en 1348, le sucedió una brutal crisis con la guerra civil entre el
Pedro I el Cruel
y Enrique II de Trastámara. La victoria de este último
trajo una nueva dinastía,
los Trastámara, al poder y el fortalecimiento del
poder nobiliar ("las mercedes enriqueñas").
Castilla fracasó en su intento de anexión de Portugal en la
batalla de Aljubarrota (1385).
En el siglo XV, los reinados de Juan II y Enrique IV vieron
importantes conflictos internos en los que la nobleza reforzó sus posiciones.
A Enrique IV le sucedió su hermana Isabel de Castilla, la futura Isabel la
Católica.
Las Instituciones
El rey se veía asistido en su acción de gobierno por
diversas instituciones centrales: el Consejo Real, la Audiencia,
encargada de la administración de justicia, y la Real Hacienda,
encargada de los impuestos.
En estos siglos se fueron construyendo dos instituciones
claves para el poder real: un Ejército Real permanente y una
Burocracia cada vez más compleja, formada por letrados, expertos
preparados en las universidades.
En el siglo XII (1188) nacieron las
Cortes, asamblea
estamental formada por representantes de la nobleza, el clero y las ciudades.
Este organismo carecía de poder legislativo pero decidía sobre los impuestos
extraordinarios y tenía la capacidad de presentar peticiones al rey.
La administración local se basó en la institución de los
Concejos. Los Concejos o Ayuntamientos terminaron bajo el control de las
oligarquías urbanas (nobleza, clero, burgueses).