En el siglo XI penetró en tierras hispanas el arte
románico, estilo internacional de la cristiandad de la época. Sus rasgos
más singulares eran el predominio del macizo sobre el vano y el carácter
simbólico de la mayoría de sus elementos,
Los edificios más significativos de este estilo son el
monasterio catalán de
Santa María de Ripoll; la
catedral de Jaca, en Aragón;
la iglesia de
San Martín de Frómista, en tierras palentinas, y la
catedral de
Santiago de Compostela.
Como muestras de la escultura románica podemos recordar
el célebre
Pórtico de la Gloria en la catedral de Santiago de Compostela, la impresionante fachada del monasterio de
Ripoll o el tímpano de la
portada
de la catedral de Jaca.
En el terreno pictórico cabe señalar, como obras más
representativas, las de
San Isidoro de León o las
de
San Climent de Taüll en
Lérida.
