La Edad de Plata
Al primer tercio del siglo XX se le ha denominado la
Edad de Plata de la cultura española por la calidad y el
protagonismo de los intelectuales, literatos y artistas del período.
Este brillante grupo de intelectuales ha sido tradicionalmente
clasificado en generaciones. La del 1898, la de
1914 y, finalmente, la de 1927.
La Institución Libre de Enseñanza y otras
instituciones ligadas a ella como la Residencia de Estudiantes y el
Instituto-Escuela, tuvieron un gran protagonismo en esta eclosión
cultural. Intelectuales como Machado, Juan Ramón Jiménez, Julián
Besteiro o Fernando de los Ríos proceden de estas instituciones.
Es sorprendente como en un país con una mayoría de
analfabetos y con treinta y ocho mil estudiantes universitarios en
1930 se dieron unas generaciones literarias de tan alta calidad.
Tras la generación de 1898, que se mantuvo
activa durante todo el periodo, con Baroja, Azorín,
Unamuno, Machado, Valle-Inclán o Maeztu,
vendrá la generación de 1914, con intelectuales como Juan
Ramón Jiménez, Ortega y Gasset, Pérez de Ayala,
Marañón o Gómez de la Serna. Finalmente, en la segunda
mitad de los años veinte, empezará a destacar la tercera generación,
la de 1927,que alcanzará su plenitud intelectual durante la Segunda
República.
No sólo la literatura brillará en la Edad de Plata.
Junto a hombres de letras, encontramos científicos como Santiago
Ramón y Cajal, Premio Nobel en 1906, o filósofos como Ortega
y Gasset o María Zambrano.
La vida cultural de la Segunda República
Los intelectuales tuvieron un protagonismo
especial durante la Segunda República. Muchos de los dirigentes
republicanos y socialistas, como Manuel Azaña,
Fernando de los Ríos o Julián Besteiro,
pertenecieron al mundo de la cultura,. Otros, como Ortega y
Gasset, Antonio Machado o Gregorio Marañón,
apoyaron expresamente al nuevo régimen agrupándose en la
Agrupación al Servicio de la República.
El apoyo unánime se fue resquebrajando con el paso
del tiempo. A partir de 1932, algunos intelectuales, como Ortega o
Unamuno, adoptaron una posición crítica con el Gobierno
republicano-socialista.
La mayoría, sin embargo, apoyó la política
reformista del gobierno de Azaña y colaboró en la acción de
extensión cultural del Gobierno republicano-socialista. Algunas
compañías teatrales, integradas por actores profesionales y
estudiantes, visitaron pueblos apartados del país llevando las
principales obras del repertorio teatral español. La más conocida de
ellas fue La Barraca, un proyecto personal del poeta
García Lorca.
Las Misiones Pedagógicas tuvieron un objetivo
similar, la difusión de la cultura entre una población
mayoritariamente analfabeta: bibliotecas ambulantes, conferencias,
charlas, recitales de poesía, proyecciones de peliculas,
exposiciones con reproducciones de obras del Museo del Prado...
La generación del 27 pasó al primer plano
durante el periodo republicano. El grupo de poetas fue excepcional.
Basta simplemente con mencionar a sus integrantes: Dámaso Alonso,
Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Rafael Alberti,
Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego,
Miguel Hernández y García Lorca. Ramón J. Sénder
fue el más destacado novelista.
Las artes
La arquitectura vive en los inicios del nuevo siglo
el período de apogeo del modernismo en Barcelona. Doménech y
Montaner construye el Palau de la Música Catalana y
Antonio Gaudí marca la trama urbana de la ciudad con obras como
la Casa Milá, la Casa Batlló y la Sagrada Familia.
Mientras con un estilo más convencional, en Madrid
se construyen buena parte de los edificios que bordean la Gran Vía,
el Palacio de Comunicaciones en la Plaza de Cibeles, y muchos de los
palacetes que aún sobreviven en la Castellana y en el barrio de
Salamanca.
En la pintura y la escultura conviven grandes
artistas ligados a la tradición figurativa del escultor Mariano
Benlliure o los pintores Zuloaga y Romero de Torres, con figuras
clave en el desarrollo del arte mundial del siglo XX. Sobre todas
ellas destaca Pablo Picasso, que a lo largo de este
primer tercio del siglo evoluciona hasta la creación del cubismo.
Junto a Picasso, inician por entonces su carrera pintores geniales
como Juan Gris, Joan Miró o Salvador Dalí, y
escultores como Pablo Gargallo. Como a menudo ocurre estos
artistas de vanguardia eran solo conocidos por una exigua elite
social. En el cine, destaca la figura de Luis Buñuel,
perteneciente a la generación de 1927 y ligado al círculo de García
Lorca y Dalí. Sus primeras películas se integran en el movimiento
surrealista.
Por último, hay que mencional que este primer tercio
del siglo XX es también la época más brillante de la historia de la
música española. Figuras como Isaac Albéniz, Enrique
Granados y, sobre todo, Manuel de Falla marcan un momento
muy brillante de nuestra música.
