Isabel II: la organización del régimen liberal
La Década Moderada (1844-1854)
Tras acceder al trono al adelantarse su mayoría de edad en
noviembre de 1843, Isabel II mostró desde un principio su preferencia por los
moderados, dejando fuera del juego político al partido progresista. Se abría
un largo período de predominio moderado. Los progresistas optaron. o por el
retraimiento, negándose a participar en unas consultas electorales
claramente amañadas, o por la preparación de pronunciamientos apoyados por
insurrecciones populares.
En mayo de 1844 se formó un gabinete presidido por el General
Narváez, la gran figura de los moderados. Estas fueron las principales medidas
que se adoptaron durante la siguiente década:
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Creación en 1844 de la Guardia Civil, fuerza armada
encargada de aplicar la ley y orden esencialmente en el medio rural. Como
medida complementaria se suprimió la Milicia Nacional.
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Ley de Ayuntamientos de 1845, que reforzaba el centralismo
reservando al gobierno el nombramiento de los alcaldes.
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Reforma del sistema fiscal de 1845, elaborada por Alejandro
Mon. Se estableció un nuevo sistema fiscal más racional, eficaz y moderno, que
puso fin al enrevesado sistema impositivo del Antiguo Régimen.
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Ley Electoral de 1846 que configura un verdadero régimen
oligárquico. Se estableció un sufragio muy restringido que limitó el
cuerpo electoral a 97.000 varones mayores de más de 25 años, lo que suponía el
0.8% del total de la población.
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Concordato de 1851. Acuerdo con la Santa Sede por el que el
Papa reconoció a Isabel II como reina y aceptó la pérdida de los bienes
eclesiásticos ya desamortizados. A cambio el estado español se comprometió a
subvencionar a la Iglesia y a entregarla el control de la enseñanza y a
encargarla labores de censura.
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La Constitución de 1845
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De carácter moderado, se diferencia de la de 1837 en una
serie de aspectos esenciales:
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Soberanía compartida del Rey y las Cortes. Esto se
concreta en un poder legislativo compartido por ambas instituciones y en una
clara preeminencia de la Corona en el proceso político.
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Confesionalidad del Estado: “La religión de la nación
española es la religión católica”.
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Recorte de los derechos individuales, especialmente la
libertad de expresión.
El Reinado de
Isabel II: del Bienio Progresista a la Revolución de 1868
