El campo de exterminio de Treblinka II fue creado en junio de 1942. Los judíos
deportados eran recibidos en una zona de acogida donde se les indicaba que
estaban en un campo de tránsito. Se les dividía en dos grupos, hombres y
mujeres con los niños, y se les ordenaba que dejaran todas sus posesiones.
Tras desnudarse se les obligaba a marchar por un camino hacia lo que se les
hacía creer que eran las duchas del campo. Una vez que las puertas de las
cámaras de gas eran cerradas, se accionaba un motor que expulsaba monóxido de
carbono en el interior de las estancias. Los cadáveres eran recogidos por los
Sonderkommando (reclusos judíos forzados a realizar ese trabajo) y quemados en
enormes fosas comunes.
En agosto de 1943 tuvo lugar una insurrección general que permitió que unos
300 reclusos escaparan. El resto de los reclusos fueron exterminados. En otoño
de 1943 los alemanes ordenaron el desmantelamiento del campo.
Se calcula que entre 700.000 y 850.000 prisioneros fueron exterminados en poco
más de un año.