Tras el relativo fracaso de la invasión de 1941, que había conseguido
importantes conquistas pero había fracasado en su intento de ocupar Moscú y
Leningrado, Hitler, incapaz de lanzar en 1942 una ofensiva de igual magnitud,
optó por pasar a un ataque limitado en vez de consolidar las anexiones
conseguidas.El ataque se dirigió hacia el sur con la finalidad de acceder
al petróleo del Cáucaso. En un principio, la "guerra relámpago" alemana fue un
total éxito y las tropas alemanas avanzaron vigorosamente. Sin embargo, hubo
un momento en que el ejército alemán se dividió en dos objetivos: ocupar la
ciudad de Stalingrado en el Volga, punto clave hacia los Urales, y continuar
el avance hacia el sur, hacia el Cáucaso.
Esta división de fuerzas fue fatal ya que las tropas nazis se encontraron
con una creciente resistencia soviética. Hitler decidió concentrarse en ocupar
la ciudad que llevaba el nombre del dictador soviético. Una brutal lucha casa
por casa llevó al ejército alemán al corazón de la ciudad.
Sin embargo, el ejército de Von Paulus, cada vez más agotado y
desmoralizado, no pudo impedir la maniobra envolvente de los soviéticos. El 23
de noviembre, el VI Ejército alemán estaba totalmente rodeado. Más de un
cuarto de millón de tropas alemanas y de otros países aliados del Eje había
sido cercadas. Hitler ordenó a Von Paulus continuar la resistencia.
Finalmente el 31 de enero de 1943, Von Paulus firmó la rendición. Acababa
de terminar la batalla clave de la guerra. En adelante, el ejército hitleriano
no cesó de retroceder en el frente oriental hasta su completa derrota en 1945.