Cuando el gobierno alemán cesó en la resistencia pasiva a la ocupación
franco-belga del Ruhr, la economia y la moneda alemana se habían derrumbado
completamente. La economía francesa - el franco se había devaluado en un 25% -
tampoco había salido bien parada del enfrentamiento. En ese momento, a
instancias del Pemier británico Baldwin, el gobierno norteamericano se avino a
cooperar. El 30 de noviembre de 1923 se reunieron en Londres dos comités
encargados de investigar la situación económica alemana en lo concerniente al
pago de las reparaciones.
El comité, bajo la presidencia del financiero norteamericano Charles Dawes,
presentó su informe el 9 de abril de 1924. Basándose en el principio de
"negocios, no política", el Plan Dawes recomendaba la reorganización del
Reichsbank alemán bajo supervisión aliada. Los pagos de reparaciones, por
valor de un billón de marcos-oro, se efectuarían anualmente, aumentando al
final de un período de cinco años hasta alcanzar la cifra de dos billones
quinientos mil marcos-oro. Alemania recibiría, y aquí estaba la clave del
plan, un crédito extranjero por valor de 800 millones de marcos-oro.
El 16 de abril, el gobierno alemán aceptó el Plan y en una Conferencia
reunida en Londres en julio-agosto de 1924 se adoptó definitivamente el Plan
Dawes.