Conjunto de acuerdos por los que Alemania, Francia, Bélgica, Gran Bretaña e
Italia garantizaban el mantenimiento de la paz en Europa Occidental. El
acuerdo se negoció en Locarno en octubre y fue finalmente firmado en Londres
el 1 de diciembre de 1925. Los acuerdos firmados fueron los siguientes:
- Un tratado de garantía mutua con respecto a las fronteras franco-alemana
y germano-belga (firmado por Alemania, Francia y Bélgica, actuando Gran
Bretaña e Italia como garantes)
- Tratados de arbitraje entre Alemania y Polonia, por una parte, y
Alemania y Checoslovaquia, por otra.
- Tratados de arbitraje entre Alemania y Bélgica, y Alemania y Francia.
- ratado de asistencia mutua franco-polaco y franco-checo en caso de
ataque alemán.
El tratado de garantía mutua, sin lugar a dudas el principal de los
firmados, establecía que las frontereas occidentales de Alemania, con Francia
y Bélgica, eran inviolables; que Francia, Bélgica y Alemania nunca se
atacarían mutuamente exceto en caso de "legítima defensa" o como consecuencia
de una obligación de la Sociedad de Naciones; que resolverían sus disputas por
medios pacíficos; y que, en el caso de que alguno de los firmantes rompiera
estos acuerdos, los demás firmantes acudirían en ayuda del atacado según lo
que acordara la Sociedad de Naciones.
Los tratados entre Francia, Checoslovaquia y Polonia suponían la ayuda
mutua en caso de un ataque no provocado.
El gran problema de los Tratados de Locarno fue que Stresemann y ningún
gobierno alemán posterior se avino a reconocer las fronteras orientales de
Alemania. No hubo un "Locarno del este", donde, a la larga, se hallara el
origen de la segunda guerra mundial.
Como resultado indirecto de estos tratados, Alemania ingresó en la Sociedad
de Naciones el 8 de septiembre de 1926 y los aliados evacuaron Renania en
1930, cinco años antes del calendario previsto en el Tratado de Versalles.
Estos Tratados fueron definitivamente rotos por Hitler con la
remilitarización de Renania en 1936.