La línea Curzon fue la línea de demarcación fronteriza entre Polonia y la
Rusia soviética que fue propuesta como una solución de consenso para un
armisticio durante la guerra ruso-polaca de 1919-20. Recibe ese nombre por el
entonces ministro de asuntos exteriores Lord Curzon.
No aceptada por ninguna de las dos partes, la victoria polaca hizo que la
frontera en el período de entreguerras estuviera bien al este de esa línea.
Tras el tratado de no agresión germano-soviético esta línea marcó el reparto
de Polonia entre la Alemania nazi y la URSS.
Durante la segunda guerra mundial, el avance victorioso del Ejército Rojo
hizo que EE.UU. y Gran Bretaña aceptaran en Yalta que la línea Curzon volviera
a a ser que marcara la frontera ruso-polaca y así se recogió en el acuerdo
firmado entre la URSS y Polonia el 16 de agosto de 1945.