La "crisis del petróleo de 1973" tuvo unos antecedentes en el desorden del
sistema monetario internacional, precipitado por la caída del dólar. Las
dificultadas que la guerra de Vietnam estaba provocando en la economía
norteamericana llevaron al presidente Nixon a, sin consulta previa con ningún
otro país, desligar el oro del patrón-oro. El sistema acuñado en Bretton Woods
en 1944 que había garantizado la estabilidad monetaria vino a su fin. Las
principales monedas del mundo occidental flotaron en un contexto de gran
inestabilidad.
En ese contexto la reacción de la OPEP al apoyo occidental a Israel en la
guerra de Yom Kippur precipitó un brusco ascenso del precio del petróleo que
desestabilizó totalmente la economía internacional. El precio del crudo se
cuadruplicó de octubre a diciembre de 1973, incluso los países árabes
establecieron un embargo de petróleo contra los países que más claramente
habían apoyado a Israel, como EE.UU. u Holanda.