En abril de 1922, se reunieron en esta conferencia 34 países en búsqueda de
acuerdos para la reconstrucción del comercio y el sistema financiero europeo.
Fue la primera conferencia tras la I guerra mundial en la que la URSS y
Alemania tomaron parte. La Rusia soviética, pese a negarse a pagar la deuda
internacional de la Rusia zarista, expresó su deseo de debatir la cuestión en
una reunión internacional. Este fue el primer intento de la URSS de ser
admitida en el concierto europeo de naciones.
Las naciones acreedoras demandaron a las autoridades soviéticas el
reconocimiento de la deuda e indemnizaciones por las propiedades confiscadas.
El representante soviético, Georgi Chicherin, ofreció reconocer la deuda a
cambio de la cancelación de la deuda rusa de guerra, compensaciones por los
daños infligidos por las tropas de la Entente en su intervención durante la
guerra civil rusa y créditos para el gobierno soviético. Las diferencias entre
los aliados y la desconfianza hacia la URSS, reafirmada tras el anuncio del
Tratado de Rapallo entre Alemania y la URSS, hicieron imposible cualquier tipo
de acuerdo.