Aprovechando la situación provocada en el frente oriental por la revolución
soviética, los alemanes ayudaron a las tropas austro-húngaras en un ataque
contra las líneas italianas. Los italianos, tomados por sorpresa,
retrocedieron en retirada hasta que consiguieron restaurar las líneas en torno
al río Piave, al norte de Venecia. El ejército italiano perdió gran cantidad
de material, 300.000 hombres fueron hechos prisioneros y más de 50.000
perdieron la vida.
El desastre de Caporetto propició el ascenso de Orlando a la jefatura del
gobierno italiano.