El Movimiento de los Países No Alineados
Los países del
Tercer
Mundo, muchos de ellos recién llegados a la
independencia tras el período colonial, estaban abocados a una escena
internacional en la que tenían un escaso protagonismo y en la que la dinámica
del enfrentamiento entre los bloques les llevaba a un forzoso alineamiento con
uno u otro.
La Conferencia
afro-asiática de Bandung en 1955
La iniciativa de su convocatoria provino de los cinco primeros países
descolonizados en Asia: Pakistán, India, Indonesia, Ceilán y Birmania. La figura
impulsora fue Nehru.
El líder hindú asistía alarmada a la extensión de la
guerra
fría al continente asiático tras el
conflicto de Corea y quería evitar a toda costa que Asia se dividiera en
bloques enfrentados tal como la formación de la SEATO o la alianza
chino-soviética parecía anunciar.
Los cinco países decidieron convocar una Conferencia en la ciudad indonesia
de Bandung en abril de 1955. Veintinueve países acudieron: 23 asiáticas, de los
que 14 procedían del Asia oriental, y 6 africanos, de los que 4 pertenecían al
África negra. Ni la China nacionalista ni Israel fueron invitadas para evitar el
boicot de la China Popular y de los países árabes respectivamente, ni tampoco lo
fue África del Sur, condenada por su política de
apartheid.
Representantes de los países del Magreb (Marruecos, Argelia y Túnez), que aún no
habían alcanzado la independencia, enviaron observadores a la Conferencia.
El "espíritu de Bandung"
En la Conferencia, como no podía ser menos, hubo una unánime condena del
colonialismo que aún dominaba en África y el sistema racista del
apartheid.
También fue unánime la llamada al mundo desarrollado para que cooperase en la
lucha contra el subdesarrollo y la pobreza. Por último, en lo que se refería a
las relaciones entre estados, se acordaron cinco principios, concebidos
por Sukarno y
popularizados por
Nehru,
que vendrían a convertirse en las ideas clave del
movimiento de los países no alineados:
- Respeto a la soberanía y la integridad territoriales
- Igualdad entre las razas y las naciones
- No agresión
- No injerencia en los asuntos internos de cada país
- Coexistencia pacífica
Sin embargo, pese a estas demandas comunes, fue desde un principio muy
evidente la existencia de tres grandes corrientes enfrentadas:
- Los No Alineados, con
Nehru y
Nasser a
la cabeza, condenaban la política de bloques militares enfrentados.
- Los Pro-Occidentales (Turquía, Irak, Pakistán, Ceilán...) defendían
la posibilidad de que cada país se integrara en alianzas militares regionales
como la SEATO o el Pacto de Bagdad. Estos países intentaron que
la Conferencia aprobara una resolución condenando todos los imperialismo,
incluido el soviético, pero fracasaron en su empeño. El prestigio de la URSS y
el reciente pasado colonial eran aún muy fuertes.
- Los dos Países Comunistas (China y Vietnam del Norte).
Zhou Enlai, el
representante chino, fue enormemente hábil en frenar las iniciativas de los
países pro-occidentales y obtener un gran prestigio para la China de
Mao.
En definitiva, la Conferencia de Bandung supuso un momento clave en el
proceso de descolonización y en el intento de emancipación del
Tercer
Mundo. En el terreno de las relaciones internacionales fue el origen del
movimiento de los países no alineados.