La crisis de los Imperios coloniales
El nacimiento de los
nacionalismos
La Gran Guerra abrió el camino para el despertar de los pueblos colonizados.
Las nuevas elites indígenas, educadas en Occidente e impregnadas de las
ideas de democracia y libertad y a la vez excluidas de los cargos
administrativos y políticos, formarán los cuadros de los primeros grupos
nacionalistas. Esta naciente idea nacional estará representada en diferentes
figuras que jugarán el papel de símbolos:
Gandhi apelará a la
conciencia religiosa hindú,
Burguiba se
inspirará en el laicismo transformador de
Kemal Ataturk,
mientras que
Ho Chi
Minh planteará la revolución comunista junto a la emancipación nacional.
La modernización económica -infraestructuras, hospitales, escuelas- que
llevaron las metrópolis a las colonias tuvo un doble resultado contradictorio,
de progreso y de desequilibrio. Los adelantos médicos, unidos al mantenimiento
de una alta tasa de natalidad, provocó en el período de entreguerras el inicio
de la explosión demográfica. Este aumento de la población se produjo en
sociedades que no experimentaron un crecimiento económico significativo. Paro en
el campo y hacinamiento en las ciudades fueron los resultados de una sociedad
dislocada en la que el descontento social fue pronto aprovechado por los
nacionalismos anticolonialistas.
El efecto de la Segunda
Guerra Mundial
El conflicto bélico trajo una fuerte aceleración al proceso de crisis de los
sistemas coloniales. Los factores que lo explican son varios:
- La rápida derrota de Francia, Bélgica y Holanda supuso un fuerte
desprestigio de las metrópolis en sus respectivos imperios coloniales.
También el imperialismo inglés derrotado en gran parte de Asia sufrió una
situación parecida. Las potencias del Eje trataron, evidentemente, de
aprovecharse de esta situación. El ejemplo más claro es la apelación que los
japoneses hicieron a los pueblos que conquistaron para unirse y rebelarse
contra el dominio de los blancos europeos.
- El Reino Unido y la Francia Libre enrolaron en sus ejércitos a muchos
habitantes de las colonias. Un ejemplo lo constituye los más de dos millones
de hindúes fueron movilizados por el Imperio Británico, o la mayoritaria
presencia de magrebíes en el ejército francés que luchó en Italia junto a los
Aliados. La sangre derramada legitimó las reivindicaciones de los
pueblos colonizados.
- Las dos grandes superpotencias surgidas de la guerra, EE.UU. y la URSS,
defendían posturas anticolonialistas e impulsaron su proceso de
emancipación. Los norteamericanos, además de recordar su propio origen
nacional, apoyaron la apertura de mercados para sus capitales y productos y el
consiguiente fin de las trabas coloniales. Los soviéticos lo hicieron desde su
propia ideología anticapitalista y antiimperialista.
- El acuerdo de las dos superpotencias, al que pronto se fue uniendo el voto
de los países que iban naciendo en el proceso de descolonización, hizo que la
ONU jugara un papel impulsor del proceso descolonizador.
Los modelos de descolonización
Podemos distinguir diversos tipos de descolonización, atendiendo a dos
variables. Con respecto a la violencia del proceso nos encontramos con:
- Descolonización sin guerra de independencia. Fue el caso cuando las
metrópolis comprendieron la inutilidad de resistirse a un proceso histórico
ineludible. La ausencia de guerra no implica que no hubiera disturbios
importantes, como fue el caso de Marruecos o Túnez, o de gravísimos conflictos
o guerras civiles entre comunidades indígenas rivales, como sucedió en la
India entre hindúes y musulmanes
- Descolonización con guerra de independencia. Cuando la metrópoli se
negó a aceptar el cambio. Los ejemplos más claros fueron en Argelia e
Indochina en el Imperio francés y en Indonesia en el holandés.
Si tenemos en cuenta los dos grandes imperios coloniales, podemos distinguir
entre:
- Descolonización a la francesa. Tras la humillación de 1940, Francia
no estaba preparada para aceptar lo que se veía como una nueva derrota. Pese a
que en 1946 sustituyó el término "imperio" por el de Unión Francesa en 1946,
el gobierno de París trató de retener por la fuerza el imperio lo que dio
lugar a un proceso descolonizador traumático.
- Descolonización a la inglesa. Sin el sentimiento de frustración
francés, con cierta experiencia descolonizadora en el período de entreguerras
(los "Dominios" e Irak y Egipto), y con la creación de la Commonwealth
en 1931 como fórmula para mantener lazos con las antiguas colonias, el modelo
inglés fue menos traumático. No obstante, en algunos casos el proceso
descolonizador fue un absoluto fracaso, dejando tras de sí guerras entre
poblaciones enfrentados que han continuado hasta el siglo XXI. Es el caso de
hindúes y musulmanes en la antigua colonia de la India, hoy prolongado en el
conflicto entre India y Pakistán; y, sobre todo, el caso de la colonia de
Palestina, origen del largo y sangriento conflicto de Oriente Medio