El final de la década de los setenta y los inicios de los ochenta forman un
período clave en el que viejos y nuevos fenómenos internacionales interactuaron
de forma compleja. En un contexto caracterizado por una crisis económica
internacional aguda, la
"crisis del
petróleo" iniciada en 1973, y por el inicio de la crisis final del sistema
soviético, el
Tercer Mundo
va a ser escenario de la aparición de nuevos conflictos que van a trascender la
lógica del enfrentamiento entre bloques, del conflicto entre EE.UU. y la URSS.
La paz entre Egipto e Israel (1979)
El presidente egipcio
Anuar el Sadat rompió en 1976 la alianza que
Nasser había tejido
con la URSS y, con el patrocinio norteamericano, firmó en 1978 con el líder israelí
Menajem Begin los
Acuerdos de Camp
David que llevaron a la firma del tratado de paz entre Egipto e Israel en
1979.
Esta paz por separado no trajo, sin embargo, la solución al conflicto. Los
territorios palestinos continuaron bajo la ocupación israelí y Egipto fue
condenado y aislado en el mundo árabe.
Sadat , considerado
por muchos árabes como un traidor, murió asesinado en 1981 por un grupo
integrista musulmán.
La guerra del Líbano (1975-1990)
El mosaico de pueblos y religiones que conforma el Líbano no pudo aislarse de
la conflictividad de la región y durante más de quince años se enfrentó en una
guerra civil cruenta entre las múltiples facciones contendientes: falangistas
cristianos, milicias chiítas pro-iraníes, guerilleros palestinos de la
OLP, milicias drusas...
Miles de palestinos se habían asentado en el Líbano y desde él lanzaban
incursiones contra el norte de Israel. La respuesta del gobierno de Tel Aviv fue
la ocupación del sur del país en 1978, y el ataque y bombardeo de Beirut en 1982
hasta el abandono de la ciudad de los guerrilleros de la
OLP y su líder
Yasser Arafat.
La revolución islámica en Irán (1979)
La aparición del
islamismo,
movimiento de fronteras difusas y difícil definición que también se viene en
denominar fundamentalismo o integrismo islámico, es, sin lugar a dudas, la gran
novedad del paisaje político mundial en la fase final del siglo XX.
Aunque sus primeras manifestaciones aparecen en la primera mitad del siglo,
el mejor ejemplo son los Hermanos Musulmanes en Egipto, es en el conflictivo
marco del Oriente Medio donde el
islamismo
va alcanzar sus primeros éxitos.
Tras cinco meses de cruentas manifestaciones el régimen pro-occidental del
Sha de Irán es depuesto por una
revolución islámica.
El ayatollah Jomeini,
máxima autoridad del clero chiíta accede al poder político y establece una
brutal dictadura en la que impone a la población iraní los principios más
rigurosos del Islam. En el terreno internacional, el Irán islámico se enfrenta a
la vez con las dos superpotencias: EE.UU. "El Gran Satán" y la URSS comunista y
atea. Humilla a
Carter con
el asalto a la embajada de EE.UU. en Teherán y la retención por más de un año de
una cincuentena de rehenes y no duda en enfrentarse a
Breznev deteniendo
y fusilando a militantes comunistas.
La guerra Irán-Irak (1980-1988)
No es de extrañar que las potencias occidentales y Moscú miraran hacia otro
lado e incluso apoyarann con armas a Irak, cuando su dictador,
Saddam Hussein, decidió atacar a su vecino Irán. La
guerra Irán-Irak
(1980-1988), además de una de las más crueles del siglo XX, fue un buen ejemplo
de los nuevos conflictos que sobrepasaban el marco estricto de la
guerra fría y
adelantaban las nuevas líneas de fractura que caracterizarán al mundo tras el
fin del conflicto entre el bloque occidental y el soviético.
El abandono norteamericano de la península Indochina trajo un doble triunfo
comunista en abril de 1975. Con pocos días de diferencia, las tropas de Vietnam
del Norte ocupaban Saigón y establecían un régimen comunista, aliado de la la
URSS, en todo el país; y las tropas de la guerrilla pro-china de los
Khmers rojos,
dirigida por Pol Pot
, entraban
en la capital de Camboya, Phnom Penh, y establecían una brutal dictadura.
Los conflictos entre estos dos países comunistas se multiplicaron en
adelante. El conflicto chino-soviético se vino a concretar en la península
indochina. Finalmente, las tropas vietnamitas con apoyo soviético conquistaron
en 1978 la Kampuchea (Camboya) de los
Khmers rojos.
Posteriores enfrentamientos fronterizos entre China y Vietnam fueron la última
fase de esta pugna entre las dos grandes potencias comunistas por la hegemonía
en la península indochina.