El "frío" y el "calor" 1959-1962
El equilibrio del terror, la certeza de la mutua destrucción en caso
de una "guerra caliente" entre las superpotencias, se hizo más evidente a partir
del lanzamiento del primer satélite artificial por parte soviética: el
Sputnik y la inicial superioridad de Moscú en la "carrera espacial"
mostró a Washington la capacidad del enemigo para atacarle en su propio
territorio.
Robert McNamara, secretario de Defensa del nuevo presidente norteamericano
John F. Kennedy,
planteó la necesidad de modificar la estrategia de "represalias masivas" por
otra de "respuesta flexible" que impidiera una catástrofe nuclear
mundial provocada por un accidente menor.
Tras el período de "deshielo", las relaciones internacionales entraron en un
período contradictorio en el que los primeros balbuceos de la distensión se
alteraron con momentos de gran tensión.
- En 1959
Kruschev
viaja a Estados Unidos y se encuentra con
Eisenhower.
Es el primer viaje de un líder soviético a Norteamérica y se abre un espejismo
de distensión.
- En 1960 un avión espía norteamericano U2 es sorprendido y abatido sobre
territorio soviético. En octubre de ese mismo año, el mismo
Kruschev
que había repartido sonrisas un año antes, viaja a Nueva York y no duda en
protestar contra EE.UU. golpeando con su zapato en la mesa en la Asamblea
General de la ONU.
- La llegada a la presidencia de
Kennedy parece
suavizar de nuevo la situación. El encuentro Kennedy-Kruschev
en 1961 en Viena parece anunciar un nuevo período de distensión.
- La crisis de
los misiles de Cuba en 1962 llevó a las superpotencias al momento en que
más cerca se estuvo a lo largo de la
guerra
fría del enfrentamiento directo entre ambas.
El nuevo marco de
coexistencia pacífica no significó ni mucho
menos el fin del enfrentamiento entre los EE.UU. y la URSS en el
Tercer
Mundo. El período de la
coexistencia pacífica se abre con la segunda guerra del largo conflicto del
Oriente Medio y concluye con una crisis en el Caribe que a punto estuvo de
llevar a la "guerra caliente" a soviéticos y norteamericanos.
Oriente Medio: La crisis
de Suez (1956)
En 1954,
Gamal Abdel Nasser llega al poder en Egipto dando un giro espectacular a la
política exterior del principal país árabe. Apoya la FLN argelino, propone una
política de unidad árabe contra Israel y, tras participar en la Conferencia de
Bandung se une al
Movimiento de los Países No Alineados, jugando a la equidistancia
entre el Este y el Oeste. La reacción norteamericana fue inmediata poniendo fin
a las negociaciones que debían financiar la gran obra de la presa de Assuan en
el Nilo.
La respuesta de
Nasser no
se hizo esperar: el 26 de julio de 1956 anunció la nacionalización del canal
de Suez. Francia y Gran Bretaña, principales accionistas y beneficiarias del
uso del canal deciden intervenir militarmente. Israel, inquieta ante las
amenazas de
Nasser decide ayudar en la intervención.
El 29 de octubre, Israel ataca la península del Sinaí que ocupa en pocos
días. El 31 de octubre tropas franco-británicas inician los ataques que culminan
con el control por parte de grupos de paracaidistas de Port-Said y el desembarco
de tropas.
Esta acción de las dos antiguas potencias coloniales se encontró con la
reacción inmediata de las dos superpotencias. El 5 de noviembre, la URSS amenaza
a los agresores con represalias atómicas. Los EE.UU., que temen que el mundo
árabe y todo el
Tercer
Mundo bascule hacia el bloque soviético, presionan a París y Londres para
que cesen en su intervención.
Las dudas del premier británico, Anthony Eden, se disipan cuando los
norteamericanos ponen masivamente en venta libras esterlinas. La caída de la
divisa británica hizo que Londres convenciera a París para acabar con la
intervención. Tras la retirada franco-británica e israelí, la crisis de Suez
trajo importantes consecuencias:
- El Reino Unido y Francia toman finalmente conciencia de que han dejado de
ser grandes potencias. Es más, Washington y Moscú no han dudado en dejárselo
claro a las dos antiguas potencias coloniales.
- Nasser
se convierte en el gran vencedor. Consigue transformar una derrota militar en
una victoria política. La nacionalización del canal se mantiene y el prestigio
del líder egipcio aumenta de forma espectacular.
- La URSS consigue iniciar su influencia en el conflicto del Oriente Medio.
En adelante, su apoyo a los países árabes contrastará con la cerrada alianza
que EE.UU. mantendrá con Israel.
- El
Tercer
Mundo consigue su primera victoria. Norteamericanos y soviéticos son
conscientes de que en adelante deben de contar con la influencia de esos
jóvenes Estados.
La crisis de los misiles
de Cuba (1962)
La toma del poder por
Fidel Castro
en 1959, tras derrocar la dictadura pro-americana de Batista, va a
desencadenar una dura reacción en Washington. Una de las primeras acciones de
Kennedy en la
presidencia fue el fallido intento de invasión de Bahía de Cochinos o Playa
Girón.
Una revolución que, en principio no era comunista, acabo alineándose con el
bloque comunista. La agresividad norteamericana hace que el dictador cubano pida
a la URSS el despliegue de misiles nucleares en su territorio.
Cuando los aviones espías norteamericanos detectaron las rampas de misiles,
Kennedy reaccionó
decretando el bloqueo de la isla y anunciando el 22 de octubre que la Armada
norteamericana impediría el paso a cualquier nave soviética que se encaminara a
la isla. El mundo guardó la respiración ante la posibilidad de un incidente que
llevara a la fatal escalada nuclear.
Finalmente, tras negociaciones y encuentros en los que participó activamente
el ministro de asuntos exteriores
Gromiko, el 29 de octubre
Kruschev
cedió y dio orden de dar media vuelta a sus barcos. La URSS acordó retirar los
misiles de Cuba a cambio del compromiso norteamericano de no invadir la isla y
de la retirada de misiles similares que EE.UU. tenía desplegados en Turquía.
Tras estar "al borde del abismo",
Kennedy y
Kruschev
deciden iniciar una nueva política de distensión de forma más sistemática y
duradera. Se abría así un nuevo período en la larga historia de la
guerra
fría.