El año 1948 constituyó el primer año de la guerra
fría. El continente europeo, que aún apenas había iniciado a restañar las
heridas de la guerra, fue el escenario de una importante crisis internacional.
Las "Democracias Populares"
La
Doctrina Jdanov había marcado el punto de no retorno en la conversión
forzada de la Europa central y oriental al modelo configurado por
Stalin
en la URSS. Una tras otra las naciones dominadas por el Ejército Rojo fueron
constituyéndose en lo que se vino a denominar "democracias populares": partido
único, colectivización de la tierra, planificación económica centralizada,
prioridad a la industria de base,. persecución de cualquier tipo de
disidencia... La URSS extendía su modelo en su área de influencia.
En ese rápido proceso que duró pocos meses, el
momento clave lo constituyó el
Golpe de Praga
en febrero de 1948. El líder comunista Gottwald, con la aprobación de Stalin,
hace un llamamiento a la huelga general que se ve apoyada por "milicias de
trabjadores" que frenan cualquier resistencia de las fuerzas democráticas.
En pocos días, la democracia checoslovaca se vio convertida en otra "democracia
popular". En los meses siguientes
La repercusión en Europa occidental del Golpe de
Praga fue inmensa y aceleró las medidas occidentales que precipitarán la crisis
de Berlín.
Mientras tanto,
Stalin
se encontró con un problema inesperado en su propósito de alinear férreamente a
los "países satélites" bajo la férula de Moscú. La Yugoslavia de
Tito, un
país en el que las guerrillas comunistas habían expulsado a las tropas del
Eje con muy
escasa ayuda soviética, practicó una política exterior independiente que vino
finalmente a chocar con la posición del Kremlin. A la condena de la
Kominform
en junio de 1948, le sigue la ruptura de relaciones diplomáticas de la URSS en
agosto. El gobierno de
Tito
resisitió el envite con el apoyo de una población multinacional unida bajo la
idea de la independencia ante Moscú. El
cisma yugoslavo
fue un duro golpe para
Stalin
y reforzó sus tendencias paranoicas respeto a los demás líderes comunistas. A
partir del verano de 1948, las
purgas se
extendieron en las filas comunistas de las nuevas "democracias populares".

La crisis de Berlín y la partición de Alemania
La antigua capital del Reich había sido dividida en
cuatro zonas de ocupación y se hallaba situada en el corazón de la zona de
ocupación soviética. Las crecientes discrepancias entre los antiguos aliados
hicieron de la cuestión de Berlín uno de los temas clave de la
guerra
fría.
El Golpe de Praga
aceleró el enfrentamiento ya iniciado anteriormente sobre la cuestión alemana.
Abandonadas las negociaciones para acordar un status político común a la
Alemania ocupada tras el fracaso de la Conferencia de Londres en 1947,
los representantes de EE.UU., Gran Bretaña y Francia se reunieron y alcanzaron
los Acuerdos de Londres (abril-junio de 1948) para iniciar un proceso
constituyente en sus zonas de ocupación.
El 18 de junio de 1948, los aliados occidentales
dieron un paso más creando una nueva moneda para sus zonas de ocupación: el
Deutschemark. Los soviéticos reaccionaron aplicando una reforma en su zona en la
que incluyeron a la ciudad de Berlín, a la que consideraban parte integrante de
la zona soviética. Cuando los occidentales trataron de introducir el
Deutschemark en sus zonas de ocupación de Berlín. Las protestas soviéticas se
tornaron en actos: se inició el bloqueo de Berlín. Mediante la interrupción de toda comunicación terrestre
entre las zonas de ocupación occidentales y Berlín occidental,
Stalin
confiaba en que Berlín oeste caería como una fruta madura en sus manos.
La reacción occidental sorprendió al dictador
soviético. Los norteamericanos, con una pequeña ayuda británica, organizaron un
impresionante puente aéreo que durante once meses y mediante más 275.000
vuelos consiguió abastecer a la población sitiada. Al mismo tiempo, la Casa
Blanca hacía saber al Kremlin que no dudaría en usar
la fuerza para hacer respetar los "corredores aéreos" que unían Berlín con la
Alemania occidental.
Stalin
había subestimado las posibilidades del transporte aéreo y la resolución
occidental a hacerle frente: el 12 de mayo de 1949 levantó el bloqueo de Berlín.
La crisis de Berlín creó un sentimiento fuerte de
solidaridad entre los alemanes occidentales y los norteamericanos. Esta
situación facilitó la culminación de la partición de Alemania: las tres zonas
occidentales se constituyeron en la República Federal de Alemania que se
dotó de una Ley Fundamental el 8 de mayo de 1949. Esta constitución
establecía una sistema liberal democrático y contó con el visto bueno de las
potencias occidentales. La URSS reaccionó en octubre con el establecimiento en
su zona de ocupación de la República Democrática de Alemania, un estado
creado siguiendo el modelo de las "democracias populares".
Esta partición de Alemania era la concreción en el
corazón de Europa de la división bipolar del mundo: sólo unos días antes, el 4
de abril de 1949, se firmaba el Washington el Tratado del Atlántico Norte que
daba nacimiento a la
OTAN. Nos
ocuparemos más adelante del nacimiento de esa estructura bipolar que caracterizó
al mundo durante el período de la
guerra
fría.