El proyecto de
Gorbachov
implicaba la imposibilidad de mantener por la fuerza a los regímenes de las
"democracias populares" tal como se habían configurado tras las sucesivas
intervenciones soviéticas. La perestroika y la
glasnost
tuvieron
una inmediata consecuencia en los estados satélite de la Europa del Este.
La forma en que
Gorbachov
puso en marcha el desmoronamiento del "imperio soviético" fue simple: no hacer
nada para defender los regímenes del Este europeo. Sin la intervención
soviética, estos gobiernos fueron barridos con extraordinaria facilidad en el
corto plazo de unos meses.
Ya en septiembre de 1988,
Gorbachov
había clausurado el Comité de Enlace con los países socialistas en el PCUS, un
señal de que el Kremlin abandonaba la
Doctrina Breznev. En diciembre de ese mismo año anunció solemnemente en la
Asamblea General de la ONU un recorte unilateral de más de medio millón de
soldados, de los que la mitad se retirarían con más de cinco mil tanques de la
Europa del Este. La actitud de Moscú era cada vez más claramente conciliadora
hacia la reforma en las "democracias populares"
Aunque el objetivo de
Gorbachov
era que estos países aplicaran su propia perestroika, manteniéndose en el
Pacto
de Varsovia, muy pronto la realidad desbordó sus esperanzas.
Polonia
Polonia fue el país que inició el proceso revolucionario. Tras una serie de
huelgas en el verano de 1988, el gobierno comunista, dirigido por el general
Jaruselzski, tuvo que sentarse a negociar con el sindicato Solidaridad.
Los acuerdos de abril de 1989 significaron el reconocimiento legal del sindicato
y la apertura de un proceso de transición democrática. El partido comunista fue
duramente derrotado en las elecciones de junio y no tuvo otro remedio que
permitir la formación de un gobierno presidido por un Mazowiecki,
dirigente de Solidaridad. Se formaba así el primer gobierno no comunista
en Europa Oriental desde 1945. La rápida descomposición del régimen comunista,
permitió que
Lech Walesa fuera elegido presidente del país en 1990.
Hungría
En Hungría fueron los propios reformadores comunistas, como Imre Pozsgay, los
que desmontaron con gran celeridad el sistema. Tras expulsar al viejo Janos
Kadar en 1988, en la primavera de 1989 se estableció el multipartidismo y en
octubre de ese año el Partido Socialista Obrero Húngaro (nombre oficial del
partido comunista) se disolvía y se aprobaba una constitución democrática. Las
elecciones del primavera de 1990 llevaron al poder a fuerzas democráticas
anticomunistas.
República Democrática de Alemania
El cambio en Hungría tuvo una enorme repercusión exterior. La decisión de las
autoridades de Budapest de abrir su frontera con Austria en septiembre de 1989
abrió una "brecha" en el
telón de
acero por el que decenas de miles de habitantes de la República Democrática
de Alemania huyeron hacia la República Federal de Alemania, atravesando
Checoslovaquia, Hungría y Austria. Al éxodo de la población se le unió pronto
una oleada de manifestaciones a lo largo de toda Alemania Oriental.
El líder de la RDA, Eric Honnecker, que acababa de felicitar públicamente al embajador chino por
la represión en la plaza de Tiananamen, se
planteó la solución represiva. Fue en ese momento cuando la actitud de
Gorbachov
disipó las últimas dudas. A fines de octubre de 1989 hubo tres declaraciones de
enorme importancia política:
- El 23 de octubre, ante la proclamación solemne en Budapest de Hungría como
república soberana independiente,
Eduard Shevarnadze manifestó que la URSS no debía interferir de ningún modo en
los asuntos de la Europa oriental
- Ese mismo día, Gennadii Gerasimov, portavoz de
Gorbachov
en asuntos de política exterior, enunció de manera bastante frívola que la
Doctrina Breznev había sido sustituida por la Doctrina Sinatra.
El portavoz se refería a una célebre canción del cantante norteamericano y
venía a proclamar que la URSS permitía que los países del este hicieran las
cosas "a su manera" (to do things their way). Esto significaba que el
Kremlin ratificaba los cambios en Polonia y Hungría, y animaba a los demás
países a seguir adelante.
- Por si las cosas no estuviesen suficientemente claras, el día 25
Gorbachov,
de viaje en Finlandia, condenó inequívocamente la
Doctrina Breznev.
A partir de aquí los acontecimientos se precipitaron, Honnecker fue
sustituido por un comunista reformista, Egon Krenz, quién tomó la histórica
decisión de abrir el
Muro de
Berlín el 9 de noviembre de 1989.
El rápido derrumbamiento de la RDA abrió un proceso de negociación entre las
cuatro potencias vencedoras de la segunda guerra mundial y la RFA, dirigida por
un canciller, Helmut Kohl,
que era muy consciente de la oportunidad histórica que se le abría a Alemania.
Finalmente el denominado
Acuerdo 4+2
(EE.UU, Reino Unido, Francia y la URSS más la RFA y la RDA) posibilitó la
reunificación de Alemania el 3 de octubre de 1990. Esta reunificación fue
más bien una absorción de la antigua Alemania comunista por la República Federal
de Alemania: a cambio de un compromiso de limitación del poder militar alemán,
del no estacionamiento de tropas de la OTAN
en el territorio de la antigua RDA y
de jugosas ayudas económicas, la Alemania reunificada siguió siendo miembro de
la OTAN y
de la Comunidad Económica Europea.