Como ocurre en muchos otros periodos históricos, no es fácil establecer
claramente las etapas en que podemos dividir la evolución histórica. No se pasó
evidentemente en un día del Espíritu de Locarno a la infernal dinámica que llevó
a septiembre de 1939. Pero, ¿dónde poner los límites a ese corto periodo de
transición de la concordia al inicio del camino hacia la guerra? ¿En la
Moratoria Hoover de 1931 o la Conferencia de Lausana de 1932 que ponían
prácticamente fin al pago de reparaciones alemanas? ¿En la invasión japonesa de
Manchuria en 1931? ¿En el fin de todo tipo solidaridad económica en la
Conferencia Económica Internacional ? ¿En el fracaso de la
Conferencia
Internacional de Desarme en 1933? ¿En el establecimiento del servicio militar
obligatorio en Alemania en 1935?
Me he inclinado por el año 1933 como el año clave que marca un antes y un
después. Entre todos los graves acontecimientos de ese año hay uno que
claramente destaca y lo singulariza como un año trágico: el ascenso de
Hitler a
la cancillería alemana el 30 de enero de aquel año.
Cuando el 17 de mayo de 1930 se firma el protocolo definitivo del
Plan Young
está teniendo lugar uno de los últimos momentos de concordia en Europa.
Inmediatamente
Edouard Herriot, el primer ministro francés, ordena la evacuación
de las últimas tropas de ocupación en Renania. En diciembre las tropas francesas
abandonan la región del Sarre, zona que, sin embargo, continuó bajo la
administración económica francesa hasta 1935.
Estas medidas no pueden ocultar el rápido enfriamiento de las relaciones
franco-alemanas. La muerte de
Gustav Stresemann, el 3 de octubre de 1929, distanció más
a dos países que ya en aquel momento se miraban con creciente recelo. La
repercusión de la crisis de 1929, especialmente virulenta en Alemania, puso fin
definitivo al edificio diplomático construido en los efímeros años de concordia.
La trayectoria de
Aristide Briand
es una clara muestra del dramático cambio que vivía Europa: duramente derrotado
en las elecciones presidenciales de 1931, abandonó la política y murió en marzo
de 1932. Los tiempos no estaban para concordia ni para proyectos de unidad
europea. Eran tiempos de nacionalismo y de soluciones violentas.

La devastadora crisis iniciada en EE.UU. en 1929 arrasó cualquier idea de
cooperación y solidaridad económica. Las grandes potencias se embarcaron en
políticas económicas basadas en la elevación de aranceles para limitar las
importaciones y en la devaluación de las monedas para facilitar las
exportaciones. Estas políticas de nacionalismo económico se daban en un marco de
desorden monetario general.
El último intento de conciliación tuvo lugar en la
Conferencia Económica
Internacional que tuvo lugar en Londres en julio de 1933. Su fracaso fue
rotundo, a partir de ahí el sálvese quien pueda fue la regla general. Las
posturas insolidarias se generalizaron en todas los países y desde todas las
perspectivas ideológicas. Gran Bretaña se replegó en el Imperio adoptando una
política de preferencia imperial y poniendo fin a una larga tradición
librecambista, el New Deal de
Roosevelt tenía una clara tendencia aislacionista,
y, lo que era más grave, en Alemania, duramente golpeada por la depresión,
se impuso una política de autarquía y rearme.
En un claro ambiente de creciente insolidaridad se reunión en Ginebra en febrero
de 1932 una
Conferencia en la que estaban representados 62 países. Alemania
desde un principio exigió la igualdad de derechos con las demás potencias y la
reducción de armamentos de los demás países al mismo nivel que el
Tratado de Versalles le había impuesto a ella. Los países anglosajones, mientras tanto,
parecían más preocupados por la posible hegemonía francesa que por el posible
rearme alemán. La URSS, mientras tanto, pedían un desarme total e inmediato.
En este ambiente caótico se discutieron diversos planes contrapuestos. Alemania,
cada vez más exigente, se retiró y volvió a las negociaciones. Mientras tanto,
el 30 de enero de 1933,
Hitler era nombrado canciller: el 14 de octubre,
Alemania abandonó la
Conferencia
de Desarme y pocos días después la
Sociedad de Naciones.
En adelante, la perspectiva de la guerra se fue haciendo cada vez más nítida en
las cancillerías europeas.

En 1931 tiene lugar la primera de la serie de crisis que jalonan el camino hacia
la segunda guerra mundial. Japón, con viejas aspiraciones expansionistas en el
Extremo Oriente, vio como la crisis económica le golpeaba de una forma
importante. Un país superpoblado y con escasas materias primas sufrió
especialmente la contracción del comercio mundial.
El nacionalismo agresivo y expansionista se convirtió en la corriente ideológica
imperante en el archipiélago, muy especialmente en el Ejército. Desde 1930, el
gabinete ultranacionalista de
Inukai Tsuyoshi puso sus ojos en China, un enorme
país debilitado por una larga guerra civil. Así, aprovechando un incidente
menor, el ejército japonés en el otoño de 1931 procedió a invadir la región
norteña china de Manchuria.
La reacción china fue inmediata y apeló a la
Sociedad de Naciones. Esta formó
una Comisión, presidida por el británico Lord Lytton, que, de forma muy
conciliadora con los intereses japoneses, procedió a estudiar la situación. Sin
embargo, el gobierno de Tokyo continuó con una política de hechos consumados: en
marzo de 1932, decretó la independencia de Manchuria con el nombre de Manchukuo
y estableció gobierno títere del emperador Pu-Yi, antiguo emperador chino
destronado en 1912.
La tibia reacción de la
Sociedad de Naciones no impidió que, en marzo de 1933,
Japón abandonara la organización con sede en Ginebra. Muy pronto le seguiría la
Alemania de Hitler. En adelante, la Sociedad creada en 1919, recién acabada la
guerra que pondría fin a todas las guerras se reveló como un organismo
inoperante. La crisis de Abisinia en 1935-1936 significará su fin definitivo.
La ocupación japonesa de Manchuria cambió el equilibrio de poder en el Pacífico.
Japón se liberó de las restricciones acordadas en la
Conferencia de Washington
en 1922 y se colocó en una posición estratégica favorable para una ulterior
guerra contra China.