Activista sindical que organizó y dirigió de 1980 a 1990 Solidaridad, la
primera organización sindical independiente en el bloque comunista. Durante un
tiempo fue un líder carismático de su país, fue presidente de Polonia
(1990–95) y recibió el Premio Nobel de la Paz en 1983.
Testigo de las revueltas obreras de 1970 que se saldaron con manifestantes
muertos por la policía polaca, se convirtió en el líder de las protestas en el
astillero Lenin de Gdansk (antigua Danzig) en agosto de 1980. La amplitud de
la revuelta obrera, en la que muy pronto se introdujeron demandas políticas,
llevó a que el gobierno finalmente cediera y firmara un acuerdo con los
representantes obreros permitiendo a los trabajadores el derecho de
organizarse libremente. El Comité de Huelga se transformó en una federación de
sindicatos dirigida por Walesa y que vino a denominarse Solidaridad. Más de 10
millones de polacos se adhirieron al movimiento.
El éxito fue efímero. Ante las amenazas soviéticas, el gobierno polaco
impuso la ley marcial y el general Jaruselzski estableció una dictadura
militar prohibiendo al sindicato Solidaridad y encarcelando a Walesa. Cuando
le fue concedido el Premio Nobel de la Paz en 1983, fue su mujer Danuta la que
asistió a la ceremonia de entrega en Oslo.
Una nueva oleada de malestar social desencadenó de nuevo una serie de
huelgas en 1988. El gobierno comunista se vio de nuevo obligado a negociar con
Walesa y otros líderes sindicales. Solidaridad volvió a la legalidad y se
convocaron elecciones en las que el sindicato, que participaba como coalición
política, obtuvo una abrumadora mayoría. Tadeusz Mazowiecki, compañero de
Walesa, fue nombrado primer ministro de Polonia en 1989. Fue el inicio de la
oleada democrática que puso fin a las dictaduras comunistas en Europa central
y oriental en 1989.
En 1990 Walesa ganó las elecciones y desempeñó el cargo de Presidente de
Polonia hasta 1995. Sin embargo, el que fue hábil líder sindical no sirvió
para su nuevo puesto. Su estilo de ejercer el cargo, lleno de brusquedades y
búsqueda de la confrontación, y su apoyo a las posturas más conservadoras de
la Iglesia Católica sobre temas como el aborto fueron erosionando su
popularidad. Así, su carrera política terminó en 1995 cuando perdió las
elecciones frente Aleksander Kwasniewski, antiguo comunista y líder de la
Alianza de la Izquierda Democrática.