Figura prominente del movimiento obrero belga y de la Internacional
Socialista. Gran luchador por el sufragio universal, que, finalmente, se
introdujo en 1919 en Bélgica.
Varias veces ministro en gabinetes de coalición, acudió como Ministro de
Asuntos Exteriores belga a la negociación del Tratado de Locarno en 1925.
Continuó en el cargo dos años más, pero fue duramente criticado por los
partidos de oposición al defender la limitación de la duración del servicio
militar y mantener una postura claramente pacifista.
Tras desempeñar otras carteras de 1935 a 1937, acabó su carrera
pública como profesor de Derecho en la Universidad Libre de Bruselas.