Político alemán, tras triunfar en los negocios entró en política como miembro
del derechista Partido Liberal Nacional, desde el que apoyó la política
imperialista de Guillermo II.
Durante la guerra fue un radical defensor del expansionismo alemán. Tras la
gran decepción de la derrota, rápidamente se adaptó, convirtiéndose en un
"republicano realista". Rechazado por sus ideas derechistas en el Partido
Demócrata Alemán de Neumann y Max Weber, fundó su propio partido, el Partido
Popular.
Se opuso al Tratado de Versalles y a la Constitución de Weimar. Tras la
crisis precipitada por la ocupación franco-belga del Ruhr, accedió al cargo de
canciller dirigiendo una amplia coalición de partidos. Su primera decisión fue
renunciar a la política de "resistencia pasiva" que estaba desangrando a la
economía alemana y había precipitado la hiperinflación. Pese a conseguir
estabilizar la moneda, tuvo que dimitir tras perder un voto de confianza. En
adelante, desempeñó el cargo de Ministro de Asuntos Exteriores en 1923 y
posteriormente de 1924 hasta su muerte en 1929.
Sin renunciar a sus objetivos de devolver a Alemania un papel de gran
potencia, optó por una política de negociación. El Plan Dawes, el Pacto de
Locarno, que le valió el Premio Nobel compartido con Briand en 1926, el
consiguiente ingreso de Alemania en la Sociedad de Naciones y su adhesión al
Pacto Briand-Kellog fueron los principales frutos de su política.
Los dos últimos años de su vida se vieron atormentados por su mala salud y
por la creciente contestación interna a su política. Dentro de su propio
partido, hubo importantes disensiones que llevaron a muchos militantes a la
extrema derecha.