Estadista y canciller austríaco, conocido por su lucha para impedir la anexión
nazi de Austria en marzo de 1938.
Abogado con simpatías por la extinta monarquía de los Habsburgo, ingresó en
el Partido Social Cristiano y fue Ministro de Justicia en el gabinete de
Dollfuss (1932-1924). Tras su asesinato, fue nombrado Canciller de Austria.
Se vio, sin embargo, incapaz de frenar las aspiraciones nazis sobre
Austria. Tras una humillante entrevista con Hitler en su refugio de
Berchtesgaden en febrero de 1938, intentó de forma desesperada reafirmar la
identidad austriaca mediante la convocatoria de un referéndum sobre el
Anschluss con Alemania. Todo fue en vano, en marzo de 1938, Austria fue
invadida por el ejército alemán y anexionada al Reich.
Prisionero de los nazis, Schusnigg tuvo que esperar a 1945 para alcanzar su
liberación. Posteriormente, emigró a los Estados Unidos.