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Saddam Hussein
1937-

 


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Biografías - Indice general
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Nacido en el seno de una familia campesina, se unió al partido Baath en 1957. Dos años más tarde participó en un atentado contra el primer ministro iraquí Qasim y, herido, huyó a Siria y Egipto donde estudió algún curso de Derecho. Tras el primer período en el poder en Bagdad del Baath en 1963 fue encarcelado. Escapó y participó en el golpe que llevó al Baath definitivamente al poder en 1968, como hombre fuerte del régime colaboró con el presidente Ahmad Hasan al-Bakr que nacionalizó el petróleo en 1972.

En 1979 accedió al poder, siendo nombrado, entre otros cargos, presidente del Consejo de Mando Revolucionario y primer ministro. Estableció una férrea y cruel dictadura basada en la policía política y promovió un amplio culto de la personalidad.

Tratando de suplantar a Egipto como líder del mundo árabe llevó a cabo una política exterior expansionista y aventurera. En 1980, aprovechando el desorden revolucionario en el país de Jomeini, atacó Irán iniciando una larga y brutal guerra que duró ocho años. Pese a los gastos que produjo el conflicto y la creciente deuda iraquí, Saddam continuó con el rearme.

En agosto de 1990 el ejército iraquí invadió el vecino y rico Kuwait. El motivo aparente era aprovecharse de la riqueza petrolera kuwaití para recuperar la maltrecha economía iraquí. Saddam no calculó bien sus movimientos y provocó una reacción internacional dirigida por EE.UU. y patrocinada por la ONU que llevó a la formación de una coalición armada. El ataque contra Irak se inició el 16 de enero de 1991 y en seis semanas concluyó con la retirada iraquí de Kuwait. Sorpresivamente, las tropas norteamericanas y aliadas no avanzaron hasta Bagdad y permitieron la supervivencia de la dictadura de Saddam. Las rebeliones internas de chiítas y kurdos fueron brutalmente reprimidas ante la inactividad de las tropas de la coalición.

Las condiciones de paz fueron muy duras: prohibición de producir armas químicas, bacteriológicas y nucleares, embargo económico, zonas de exclusión aérea... Irak siguió bajo la bota de Saddam y su dictadura, y su población sufrió brutalmente las sanciones internacionales. Sin embargo, las tragedias para la antigua Mesopotamia no acabarían ahí. En el 2003 un ejército anglo-norteamericano invadió Irak y desalojó del poder a un Saddam Hussein que desapareció.

En paradero desconocido durante varios meses, fue detenido el 13 de diciembre de 2003,  en un sótano, que más bien era un agujero, en los alrededores de su localidad natal, Tikrit. 

En 2006, Hussein fue condenado por un  Alto Tribunal Penal iraquí por haber cometido un crimen contra la Humanidad cuando ordenó la ejecución de 148 chiítas de la aldea de Duyail en 1982. Este no es el único delito sobre el que se le atribuye la última responsabilidad. También se le acusaba, entre otros, del ataque químico a Halabja, en el Kurdistán, en 1988 y el aplastamiento de la rebelión chiíta en 1991. Todo esto sin contar los centenares de miles de muertos que provocaron las guerras que desencadenó: la guerra contra Irán (1980-88) y la invasión de Kuwait (1990).

Saddam Hussein fue ejecutado el 30 de diciembre de 2006. La ejecución fue una vergüenza mundial, pues, durante el acto, sus verdugos chiítas no tuvieron ningún reparo en insultarle. El vídeo de su ejecución ha circulado por todo el mundo.