Tras iniciar su carrera como miembro del Partido Socialista en 1903, Laval
desempeñó un papel importante en la política francesa en el período de
entreguerras. Tras ocupar diversas carteras en los años 20, desde 1931 a 1936
desempeñó un activo papel en la política exterior francesa, bien desde el
cargo de Primer Ministro bien desde el Quai d'Orsay (Ministerio de Asuntos
Exteriores).
El centro de su política fue buscar la alianza con la Italia de Mussolini
como mejor medio de garantizar la estabilidad europea ante el expansionismo
alemán. La invasión italiana de Etiopía hizo fracasar esta estrategia. Con
respecto a la URSS, tras firmar un pacto de asistencia mutua, se negó a
añadirle una convención militar reclamada por los soviéticos.
Tras salir del poder con el triunfo del Frente Popular, Laval se convirtió
tras la derrota ante Hitler en 1940 en el gran defensor de la colaboración con
la Alemania nazi. Colaboró en el desmantelamiento de la democracia en Francia
y fue Primer Ministro del gobierno de Vichy. Apoyó el envío de trabajadores
franceses a Alemania y proclamó su deseo de que Alemania venciera en la
guerra. Huyó a la España de Franco tras acabar la guerra y al volver a Francia
fue juzgado y ejecutado en octubre de 1945.