Estadista húngaro, miembro del Partido Comunista de mentalidad independiente y
abierta, dirigió el gobierno revolucionario en 1956 y su enfrentamiento con la
URSS precipitó la invasión soviética, su destitución y, finalmente, ejecución.
Luchó en la Gran Guerra en el ejército austro-húngaro y capturado por los
rusos, se unió al Ejército Rojo. Permaneció en la URSS hasta 1944, retornando
tras la ocupación por parte de los soviéticos del país. Tras detentar
diferentes puestos en el gobierno su carrera política sufrió diversos vaivenes
debidos a su mentalidad independiente que le llevó a chocar con las líneas
oficiales. Fue, incluso, primer ministro de 1953 a 1956, pero de nuevo tuvo
que dimitir, dedicándose en adelante a la enseñanza.
Cuando estalló la revolución en octubre de 1956, los elementos más
antisoviéticos le pidieron la vuelta a la jefatura del gobierno. Medidas como
la libertad de expresión o la salida de Hungría del Pacto de Varsovia fueron
más de lo que la URSS podía aceptar. Tuvo que enfrentarse a la invasión
soviética. Su desesperada llamada a Occidente fue desoída y la insurrección
fue duramente reprimida.
Refugiado en la embajada yugoslava, salió bajo engaños, fue deportado a
Rumanía y finalmente retornado a Hungría, juzgado y ejecutado. En 1989 fue
rehabilitado póstumamente por el Tribunal Supremo de Hungría.