Secretario general del Partido Comunista polaco de 1956 y 1970.
Tras ingresar en 1926 en el entonces clandestino PC polaco, fue herido por
la policía lo que le dejó una permanente cojera y estuvo encarcelado en
diversas ocasiones.
Héroe de la resistencia clandestina contra los nazis en la segunda guerra
mundial. En 1945 fue nombrado vicepresidente del gobierno provisional polaco
asentado en Lublin, apoyado por las tropas soviéticas que ocupaban Polonia. En
diciembre de 1945 fue elegido secretario general del Partido de los
Trabajadores Polacos (partido comunista).
Algunos críticas a las orientaciones de Moscú, como manifestarse en contra
de la creación de la Kominform o de la colectivización forzosa de la
agricultura, hicieron que cayera en desgracia. Perdió sus puestos en 1948 y
finalmente preso en 1951. Gomulka siempre mantuvo una posición de dignidad y
se negó a aceptar cualquier culpa.
La muerte de Stalin permitió que en 1954 saliera de la cárcel y que fuera
políticamente rehabilitado en 1956, al calor de la desestalinización impulsada
por Kruschev. Su persecución le había hecho muy popular en Polonia, por lo que
cuando los trabajadores de Poznan iniciaron una oleada de protestas en 1956,
la reivindicación de que Gomulka volviera al poder se convirtió en un clamor.
La presión social y la aceptación dubitativa de Kruschev le permitieron al
poder en el Partido y el Estado. Fue su gran momento de triunfo.
Una vez en el poder mitigó los aspectos más odiosos de la dictadura,
frenando el terror y la persecución de la Iglesia Católica, y abandonando la
colectivización de la agricultura. Sin embargo, Gomulka no osó ir más allá y
mantuvo los rasgos esenciales del sistema y la subordinación a Moscú.
A fines de los años 60, Gomulka era ampliamente impopular. Pese a algunos
esfuerzos de última hora, como la firma del Tratado con Alemania Occidental
durante la histórica visita de Willy Brandt en 1970 o el inicio de algunas
reformas económica, su suerte estaba echada. Una nueva oleada de protestas
obreras en 1970 llevaron a que la cúspide del partido le forzara a la dimisión
en diciembre de ese año. Aunque mantuvo algunos cargos políticos, su carrera
languideció hasta su muerte.