Ministro de Guerra alemán en 1913, sustituyó a Moltke como Jefe del Estado
Mayor alemán.
Enfrentado a Hindemburg al defender la necesidad de concentrar todos los
esfuerzos bélicos en el frente occidental, llevó a la práctica su teoría de la
guerra de desgaste en la batalla de Verdún en 1916. Se trataba de concentrar
todo el peso de su ejército en esa ciudad para conseguir que los franceses
concentraran todas sus tropas y derrotarlas mediante la superioridad numérica
alemana. No había que reparar en ningún coste humano: 400.000 soldados de la
Entente y 350.000 alemanes murieron en pocos kilómetros cuadrados.
Tras la carnicería, Falkenhayn fue destituido.