Participó en el ejército revolucionario que expulsó a la dinastía Quing y
trajo la república a China en 1911. Fracasado, se unió a Sun Yat-sen en 1917 y
se convirtió en uno de los más destacados oficiales del Kuomintang.
A la muerte de Sun Yat-sen en 1925, encabezó la facción más
conservadora del Kuomintang lo que le llevó a romper con los comunistas
y se embarcó en una larga guerra civil contra ellos, en cuyo marco forzó al
ejército de Mao Ze Dong a la denominada "larga marcha" en 1934. Durante este
período de guerra civil, Japón inició su política expansionista al ocupar
Manchuria en 1931.
En contra de su propia opinión y bajo la presión de sus
generales, paró la guerra civil en 1936 y paso a aliarse con los comunistas
contra la creciente intervención japonesa. Efectivamente, la guerra total
entre China y Japón se declaró en 1937, integrándose en el marco más amplio de
la segunda guerra mundial.
Fue elegido comandante en jefe de las tropas chinas en 1942
y en virtud de este cargo participó en la Conferencia de El Cairo junto
a Roosevelt y Churchill en noviembre de 1943.
Al finalizar la guerra mundial en 1945 rompió la alianza
con los comunistas, iniciándose una cruenta guerra civil (1945-49), que llevó
al poder a Mao Ze Dong y los comunistas.
Se refugió con sus partidarios en la isla de Taiwan, donde
instalo su Gobierno nacionalista autoritario bajo la protección de los Estados
Unidos. Se convirtió en un sólido aliado de los norteamericanos en el
marco de la guerra fría. En 1950 fue elegido presidente de la República
Nacionalista China, cargo que ostentó hasta su muerte.