Procedente de una familia campesina, ingresos en 1936 en el Partido Comunista
de Rumania. Como militante comunista pasó varios temporadas en la cárcel antes
y durante la Segunda Guerra Mundial.
Tras la ocupación de país por el Ejército Rojo, Ceacescu
inició su carrera en la burocracia comunista dominante. Tras pasar por
diversos cargos, fue elegido finalmente en 1965 secretario general del
partido, convirtiéndose en el dictador de su país. Estableció una férrea y
brutal dictadura, en la que el Conducator recibió un "culto a la
personalidad" que recordaba los tiempos de Stalin.
En el terreno internacional, Ceacescu continuó y agudizó la
tendencia de independencia nacional iniciado por su antecesor Gheorgiu Dej. La
intención de Kruschev de "especializar" económicamente a los países miembros
del COMECON y, en concreto, de reservar un papel agrícola a Rumanía llevó a
que Dej vetara formalmente las resoluciones de una reunión del COMECON en
1963.
Ceacescu continuó esa línea lo que tuvo su mayor exponente
en su negativa a participar en la invasión de Checoslovaquia en 1968. Pese al
carácter terrorista y totalitario de su régimen, diversos líderes occidentales
como De Gaulle o Nixon, que fue recibido triunfalmente en Bucarest, no dudaron
en buscar la complicicidad del dictador rumano.
Su régimen el último y el que de forma más trágica cayó en
el año 1989. Tras una rebelión popular, orquestado por miembros del aparato
comunista y apoyada en gran parte por el ejército, Ceacescu y su mujer Elena
fueron detenidos el 22 de diciembre y, tras una farsa de juicio, sumariamente
ejecutados.