Elegido diputado socialista en 1902, durante los siguientes treinta años
desempeñó papeles clave en la política francesa siendo Primer Ministro y
miembro del gabinete múltiples veces.
Fue expulsado de las filas socialistas en 1906 por participar en el
gobierno "burgués" de Sarrien. Tras ser Primer Ministro durante la guerra,
retomó el cargo en 1921 aunque dimitió al no conseguir la firma de un Pacto de
Seguridad con Gran Bretaña en 1922.
Nombrado Ministro de Asuntos Exteriores por Painlevé en 1925, desempeñó
este cargo durante más de cinco años. Este fue el momento de apogeo de su
carrera. Aceptó la proposición de Stresemann y convenció a Austen Chamberlain
para la firma de los Tratados de Locarno en 1925. Promovió la firma del Pacto
Briand-Kellog en 1928 y propuso en la Sociedad de Naciones un ambicioso
proyecto de unidad europea. Falleció de forma inesperada en 1932.