Miembro del PCUS desde su adolescencia, ascendió en su jerarquía gracias a las
purgas stalinistas de 1937. Colaboró en el desalojo de Kruschev del poder EN
1964 y, tras un corto período de dirección colectiva junto a Aleksei Kosigin,
concentró el poder en sus manos al detentar el cargo de Secretario del PCUS.
Lideró la URSS desde 1964 hasta su muerte en 1982.
Su largo período al frente del país se caracterizó por el inmovilismo
político, el estancamiento económico y una espectacular afirmación del poder
exterior de la URSS.
En el terreno internacional, siempre con Andrei Gromyko al frente de la
diplomacia soviética, Breznev afirmó el concepto, conocido en occidente como
Doctrina Breznev, que afirmaba el derecho a la intervención militar soviética
en casos en que "los intereses comunes esenciales de otros países socialistas
fueran amenazados por uno de ellos". Esta doctrina fue utilizada para
justificar la invasión de Checolovaquia por la URSS y los estados del Pacto de
Varsovia en 1968.
Aprovechando el proceso descolonizador, Breznev amplió la zona soviética de
influencia en el Tercer Mundo, especialmente en África, contando con el
concurso para ello de la Cuba de Fidel Castro (Angola, Etiopía).
Consiguió una diálogo privilegiado con EE.UU. que, constatando la paridad
de hecho en los arsenales nucleares, tuvieron que renunciar a hacer retroceder
la influencia soviética. El período de Breznev coincide con el apogeo de la
distensión: normalización de las relaciones con Alemania Occidental en 1970 y
acuerdo cuatripartito sobre Berlín en 1971, acuerdos SALT en 1972 y SALT II en
1979, firma del Acta final de la Conferencia de Helsinki en 1975. Sin embargo,
el período final de su gobierno estuvo marcado por la vuelta a la tensión: el
despliegue de los SS-20 en Europa y la invasión de Afganistán en 1979.