Su nombre original es
Herbert Ernst Frahm y nació en Lübeck en 1913 en el seno de una familia de
profundas convicciones socialdemócratas. Se unió al SPD (Partido
Socialdemócrata Alemán) en 1930, y en 1933 huyó de la dictadura nazi a Noruega
donde adoptó el nombre de Willy Brandt. Desposeído de la nacionalidad alemana
por el régimen nacionalsocialista en 1938, colaboró con la resistencia y tuvo
relaciones con los autores del atentado contra Hitler en 1944.
Tras
volver a Alemania al final de la guerra, recuperó la nacionalidad y se
convirtió en un activo militante del SPD. Alcalde de Berlín Oeste de 1958 a
1962 adquirió se convirtió en una celebridad internacional por su digno y
valiente papel durante la crisis que llevó a la construcción el Muro de
Berlín. Acompañó a Kennedy en su célebre discurso "Ich bin ein Berliner".
Presidente del SPD en 1964, fue nombrado ministro de
asuntos exteriores en 1966 en un gabinete de "gran coalición"
democristiano-socialdemócrata. Finalmente tras vencer en las elecciones
accedió a la cancillería en 1969.
Pese a ser un ferviente anticomunista, optó por una postura
realista en lo referente a los países comunistas y, especialmente, la
República Democrática de Alemania. Así lanzó una nueva política exterior,
conocida como la Ostpolitik (la política del Este) que sirvió
grandemente para reducir las tensiones en la Europa central y llevó a la firma
de diversos tratados entre Polonia, Checoslovaquia, la URSS y la RDA con la
República Federal de Alemania. Recibió el Premio Nobel de la Paz en 1971.
Tras descubrirse que un consejero de su entorno, Guillaume,
era agente secreto de la RDA dimitió en 1974 en un momento en que su
popularidad iba en descenso.
Posteriormente presidió la Internacional Socialista y como
figura de prestigio moral e internacional ayudó a la caída del Muro de Berlín
y a la reunificación de Alemania.